La fusión vasco-china en Yenan Fu hace 100 años

A pesar de la pérdida de las colonias españolas en Extremo Oriente, la presencia de misioneros fue algo habitual a comienzos del siglo XX en esta área del mundo, por entonces poco conocida. En la imagen podemos ver a un grupo de misioneros franciscanos vascos sin sus tradicionales hábitos, ataviados como habitantes locales de Yenan Fu en 1920. 

Misioneros franciscanos vascos en Yenan Fu (China) en 1920. Foto: archivo Santuario de Aranzazu.
Misioneros franciscanos vascos en Yenan Fu (China) en 1920. Foto: archivo Santuario de Aranzazu.
La fusión vasco-china en Yenan Fu hace 100 años

Desde el siglo xví hasta el siglo xíx las relaciones entre las potencias occidentales y China fueron estrictamente comerciales. Sin embargo, una serie de factores cambiaron definitivamente el rumbo de estas relaciones: por un lado, la independencia de los Estados Unidos y su rápido engrandecimiento; por otro, el giro inmediato tras estos acontecimientos de la política imperialista británica, que pone su principal atención en la colonización de Asia, y por último, unos países europeos cada vez más fortalecidos, en pugna continua para conseguir extender su influencia por todo el mundo. Las potencias internacionales actuaron sobre China, y en general sobre todo el contienente asiático, con parecidas ansias de dominio colonial. Por su parte, España no actuó de forma dominante en China, ya que aunque firmó varios tratados desiguales, no se aprovechó de las ventajas que ellos encerraban, lo cual constituye una auténtica excepcion. Si bien hay que señalar que el papel de España en el concierto mundial era bastante exiguo y que su presencia en el mundo imperialista no tenía la fuerza de otras naciones. Estas, a diferencia de España, poseían una economía de mercado favorable y unos capitales sobrantes dispuestos a movilizarse para encontrar nuevos mercados en un intercambio desigual.

Tras la ocupación norteamericana de Filipinas y la isla deGuam en 1898, el Gobierno español decidió desprenderse del resto de sus posesiones en Micronesia vendiéndolas al Imperio alemán. La presencia estadounidense en Filipinas no parece haber tenido mayores consecuencias para los empresarios vascos que decidieron permanecer en el archipiélago o retornaron a él una vez consolidado el poder de Washington. De este modo, muchas compañías fundadas por vascos en el siglo XIX prosiguen sus actividades en torno al azúcar, el abacá o el transporte marítimo y se abren a nuevos ámbitos empresariales relacionados con la copra, la energía eléctrica, el turismo, las inmobiliarias o el sector financiero. Los descendientes de los Ayala o los Aboitiz siguen manteniendo en el presente un lugar preponderante en la economía del país.

 

Fuente y más información: itsasmuseoa.eus // Relaciones entre España y China desde 1927 hasta 1937 Mercedes Ojeda Álvarez

Comentarios