Asesinado por intentar cristianizar una tribu aislada

Asesinado por intentar cristianizar una tribu aislada

John Allen Chau, era un misionero estadounidense de 27 años que murió a mediados de noviembre asesinado a flechazos por los habitantes de la isla Sentinel del Norte (en el archipiélago de Andamán y Nicobar, en el este de India).

El misionero había estado planeado durante años el viaje a ese territorio y quebrantó una serie de leyes poniendo en riesgo la salud de los indígenas por el alto riesgo que tienen de contraer enfermedades foráneas y la suya propia ya que en esta región habita un grupo que no desea ningún contacto con el resto del mundo. Pero Chau se aventuró a esta peligrosa aventura con un objetivo, pretendía evangelizar a los sentineleses.

Chau según los que lo conocieron, era un hombre obsesionado con el aislado pueblo. Según se lee en el diario que el misionero dejó y que su familia entregó al periódico The Washington Post, el joven se había preguntado “Dios, ¿es esta isla el último bastión de satán donde nunca nadie ha escuchado tu nombre?”.

Remco Snoeij, un hombre que lo conoció hace dos años en un club de buceo en India, dio un diagnóstico claro y contundente sobre Chau: “perdió la cabeza”. Snoeij explica que intentó persuadir al misionero de no viajar a la isla porque estaba fuera del alcance del turismo pero confiesa que él le habló de otras visitas a la isla y de tesoros hundidos, lo cual el joven tomó como cierto y eso habría alimentado su idea de viajar a ese territorio.

El diario Hindustan Times, revelan detalles del caso e informó sobre lo declarado a la policía por los  tres pescadores a los que Chau pagó para que le llevasen a la prohibida isla y que fueron arrestados . Al parecer, dijeron que Chau tomó una bolsa la noche del 16 de noviembre y la escondió en algún lugar de la isla. La bolsa contenía su pasaporte, ropa, pertenencias, botiquín de primeros auxilios, multivitaminas y otros artículos esenciales que trajo de los Estados Unidos”. Para la mañana siguiente, el día 17, tenía planeado ponerse en contacto con los aborígenes.

El estadounidense se había quitado la ropa que llevaba antes de lanzarse al agua. Solo se dejó un calzoncillo negro, “Chau creía que se ganaría la confianza de los sentineleses si vestía como ellos y que con el tiempo mostraría a los isleños las cosas que había llevado" cuentan los pescadores.

La intención del joven era quedarse en la isla por “varios meses” pero los aborígenes lo atacaron en cuanto lo vieron y lo mataron. Los pescadores vieron cómo arrastraban el cuerpo por la playa, donde los pescadores creen que lo enterraron. Desde entonces no se tienen noticias del estadounidense, a quien la policía da por muerto. Las autoridades han suspendido las operaciones de búsqueda a la espera de que la tribu se desplace a otra zona de la isla para intentar recuperar el cuerpo y sus pertenencias.

“No sabemos qué ha pasado con el paquete que Chau escondió en la isla”, dijo un oficial de policía de alto rango que pidió no ser identificado. "Tal vez los sentineleses lo encontraron y lo destruyeron. Es posible que el paquete todavía esté allí.

La muerte del misionero ha encendido el debate sobre la protección de los indígenas  y también ha levantado la indignación internacional contra un misionero cristiano del que no se sabe si era un enajenado con complejo mesiánico o un mártir. De hecho la postura de Chau tambien ha sido criticada por grupos cristianos estadounidenses, que explican que sus misiones deben cumplir los requerimientos legales, además de estar precedidas de una interacción y conocimiento previos de la cultura local para evitar cualquier daño a la comunidad autóctona.
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