VIVIR SIN PLÁSTICO

"Reciclar debería ser la última opción. Hay que aprender a vivir sin plástico"

Lo que empezó como un simple gesto para intentar reducir el número de plásticos que se consumían en su domicilio, se ha convertido en todo un estilo de vida sostenible para Patricia y Fernando, los creadores de "Vivir sin plástico"

Patricia y Fernando llevan cuatro años viviendo a penas sin plástico
Patricia y Fernando llevan cuatro años viviendo a penas sin plástico
"Reciclar debería ser la última opción. Hay que aprender a vivir sin plástico"

Patricia Reina es de Córdoba y tiene 37 años, Fernando Gómez es de Madrid y tiene 52 años, ambos empezaron hace cuatro un proyecto que al principio les parecía algo imposible, pero del que ahora se sienten muy orgullosos; Vivir sin plástico. Comenzaron la aventura en agosto de 2015, tras darse cuenta de que en su casa se utilizaba mucho plástico desechable. Patricia convenció a Fernando para que poco a poco fueran eliminando todos los envoltorios de su día a día y decidieron compartir su aventura a través del blog Vivir sin Plástico.  Las primeras imágenes que compartieron fueron las de una mesa llena de envoltorios, que con el paso de los días fueron reduciendo en cantidad, mostrando así como, en unas 15 semanas, los dos habían logrado hacer desaparecer los plásticos desechables de sus vidas. Ahora tienen claro que vivir al 100% sin este material es totalmente inviable y que el problema no es el plástico, sino el uso que se hace de él. En su opinión se debe utilizar para objetos de muy larga duración y no para usar y tirar. Tienen móviles y otros aparatos que llevan plástico y se niegan a renunciar a ellos, pero los tratan como si fueran su bien más preciado y en su casa ya no se generan residuos plásticos. Aunque parezca un poco odisea, lo cierto es que se puede llegar a vivir prácticamente sin plástico y hoy nos van a contar como hacerlo.

¿Se puede vivir sin plástico? Cuando hablamos de vivir sin plástico nos referimos sobre todo al plástico desechable. Vivir sin plástico desechable si es posible. Vivir 100% sin plástico no es muy factible y tampoco es el objetivo. En nuestra casa apenas hay objetos de plástico y si tenemos que reemplazar alguno, buscamos una alternativa sin este material. Eso sí, tenemos ordenador, móviles, bicicletas, cámaras de fotos, electrodomésticos,… con componentes de plástico. ¡Y no pensamos desprendernos de ellos! En estos casos lo que intentamos es cuidarlos para que nos duren el máximo tiempo posible.  

¿Cómo se puede llegar a conseguir? Es un proceso que hay que hacer poco a poco, lleva un tiempo encontrar alternativas a todos los plásticos que utilizamos en nuestro día a día. Para cualquier producto desechable existe una opción reutilizable (bolsas, botellas, vasos, cubiertos…). Las compras se pueden realizar a granel con bolsas de otros materiales y recipientes reutilizables. Se puede encontrar prácticamente de todo a granel. Y para la cosmética y la limpieza hay muchos productos que puedes hacer tu mismo. Hay tantas cosas que se pueden hacer que es imposible enumerarlas todas.

¿De dónde sale más plástico en una casa? Sobre todo de la cocina, más que nada por todos los alimentos que se suelen comprar envasados. En el cuarto de baño también se acumulan muchos plásticos, pero se tarda más tiempo en desecharlos. Nosotros ahora cuando vamos de visita a casas de amigos o familiares nos quedamos asustados de la cantidad de plásticos que tienen, sobre todo en el cuarto de baño por la multitud de cremas, botes de champú y geles que acumulan (como nosotros hace unos años). Por suerte también son los lugares en los que es más fácil evitarlos.

Y si además en esas casas no reciclan, ya salís desquiciados de allí ¿no? Hemos aprendido a tomárnoslo con calma y no dar la chapa (aunque nos cueste). Intentamos pensar que nosotros mismos hace cuatro años estábamos utilizando tanto plástico como el que más. En realidad a nadie le gusta que le digan lo que tiene que hacer. Muchas veces cuando intentas imponer algo a alguien consigues el efecto contrario. Creemos que es mucho más práctico predicar con el ejemplo, que la gente vea lo que haces y no insistir mucho, aunque siempre se puede hacer alguna sugerencia.

¿Cómo empezasteis a retirar este material de vuestras vidas? Empezamos guardando todos los plásticos que generábamos durante la semana. Los domingos los poníamos en una mesa y les hacíamos una foto que publicábamos en el blog. El compromiso era que semana a semana esa montaña de plásticos se fuese reduciendo. Esto nos sirvió para ver de dónde venían nuestros residuos e ir buscándoles alternativas. Por ejemplo, en un principio vimos que teníamos muchas bolsas de ensalada y de verduras, lo solucionamos comprando un par de lechugas sueltas y mezclándolas en casa y comprando las verduras en manojos. También teníamos muchos envases de alimentación, por lo que empezamos a comprar en tiendas a granel. Lo que no podíamos evitar empezamos a comprarlo envasado en vidrio. Y así fuimos hasta que llegaron las semanas en que no teníamos ningún residuo plástico.

¿Cuánto tiempo tardasteis en pasar de consumir plástico a dejar de utilizarlo por completo? Tardamos 15 semanas hasta llegar al domingo en el que no teníamos nada que fotografiar. Pero en realidad no fue hasta después de varios meses, o un año, cuando nos dimos cuenta de que lo teníamos más o menos controlado. Patricia y Fernando consiguieron reducir notablemente el volumen de envoltorios de plástico en su casa en 15 semanas

 

¿Cómo habéis evolucionado desde que decidisteis vivir sin plástico hasta la actualidad? Cuando miramos hacia atrás es cuando nos damos cuenta de lo mucho que ha cambiado nuestra forma de consumir y de ver la vida en general. Nos cuesta reconocernos en lo que éramos hace unos cuatro años. Empezamos reduciendo el plástico, luego el uso de otros materiales, empezamos a compostar los residuos orgánicos… Nos dimos cuenta de que la mejor manera de reducir los residuos es en el origen, así que nos hicimos mucho menos consumistas. Cuando vamos a comprar algo solemos preguntarnos si realmente lo necesitamos y si nos va a aportar algo. En general intentamos comprar poco y de buena calidad. Reducir en plástico fue el punto de partida, como otro cualquiera, para empezar a llevar una vida más sostenible.

En vuestra casa supongo que será fácil, pero fuera de ella, quiero decir, en el trabajo o cuando os vais de vacaciones ¿cómo lo hacéis? En el trabajo al final es igual que en casa, está todo más o menos controlado. Puede ser complicado fuera de tus zonas de confort, en situaciones sociales. A veces tienes que dar explicaciones de por qué lo haces y esto puede resultar más cansado. Somos bastante tímidos y muchas veces no nos apetece dar explicaciones, sobre todo cuando estás con personas que no conoces o grupos grandes. De vacaciones es verdad que la cosa también se complica un poco ya que entras en “terrenos desconocidos”. Puede ser un poco más complejo encontrar sitios para comprar a granel, pero siempre acabamos encontrando opciones, sobre todo en los mercados de abastos. Y evitamos las cafeterías y restaurantes que utilizan desechables, que no son tan difíciles de identificar. Pero tampoco es algo que nos preocupe porque las vacaciones están para disfrutarlas.

 

¿Porqué creasteis el blog Vivir sin plástico? En realidad empezamos el blog sin muchas pretensiones. Uno de los motivos para abrirlo fue que nuestra decisión de “vivir sin plástico” no quedara sólo en palabras (tendemos a la dispersión). Publicarlo en Internet fue nuestra forma de comprometernos públicamente. Otro motivo fue por si pudiera servir de ayuda a alguien que estuviera planteándose lo mismo. El blog tuvo muy buena acogida desde el principio (lo que nos sorprendió mucho). La gente empezó a contactar para preguntar o compartir consejos y nos dimos cuenta que había muchas más personas con nuestras mismas inquietudes de las que pensábamos. Hace poco que hemos abierto también nuestro canal de youtube, donde queremos compartir nuestras alternativas al plástico. El formato audiovisual cada vez gana más terreno y pensamos que podemos llegar a un público diferente al que llegamos con el blog escrito.

Según datos de Greenpeace en España se recicla menos del 25% de los envases de plástico, ¿cuál creéis que es la causa? La propia Comisión Europea nos responde a esta pregunta. “Mucho del plástico en Europa acaba en vertederos o incinerado en lugar de reciclado. Incluso cuando los consumidores hacen el esfuerzo, gran parte de los envases no pueden ser reciclados o son difíciles de reciclar.” A estas alturas todavía se siguen poniendo en el mercado productos no reciclables, o de muy difícil reciclaje. La Comisión Europea tiene como objetivo que para el 2030 esto no ocurra, ¿2030?, ¿de verdad tenemos que esperar tantos años para algo tan básico? Y con respecto a lo que se recicla, muchas veces tendemos a pensar que cuando ponemos los envases en el contenedor van a producir un envase igual o parecido, pero la gran mayoría de las veces se van a convertir en productos que no tienen nada que ver con el original y que no van a poder reciclarse de nuevo, como telas, contenedores o paneles...

A vuestro parecer, ¿qué problemas acarrea esto? Entre otras cosas crea mucha confusión entre los ciudadanos. En la actualidad se ve al reciclaje como la solución, cuando en realidad puede ser una forma de que sigamos consumiendo como hasta ahora, con la conciencia tranquila. Parece que si sabes en qué contenedor va cada residuo eres casi el “Capitán Planeta”, aunque luego no sepamos dónde va a acabar todo eso. Reciclar hay que reciclar, pero son más importantes otras acciones como rechazar, reducir y rehusar. Reciclar debería ser considerada como la última opción y no como la solución.

Entonces, ¿cuál sería la solución? Una normativa mucho más estricta. A estas alturas no pueden salir al mercado envases que no se pueden reciclar, o muy difíciles de reciclar. El sobreenvasado tampoco debería de estar permitido. En Europa, que es el segundo productor de plástico después de China, solo el 6% de la demanda proviene de plástico reciclado. El resto viene de material virgen. Se debería obligar a los fabricantes a usar material reciclado. También podría ayudar un sistema de retorno de envases eficaz (que fomente la reutilización en lugar del reciclaje). Es una pena usar los envases solo una vez. La venta a granel también se debería potenciar. Campañas de concienciación a nivel estatal vendrían muy bien, para que todos comprendamos la magnitud del problema. Todos debemos de poner algo de nuestra parte, las Instituciones, los fabricantes y vendedores y los ciudadanos. En la actualidad los supermercados dicen que envasan todo porque es lo que los clientes compran, los consumidores dicen que compran todo envasado porque los supermercados no les dan otra opción… Es hora de comprender que es una responsabilidad compartida y todos debemos hacer lo que esté en nuestra mano.

Una de las grandes consecuencias del “todo envuelto en plástico” es que muchos de los envoltorios acaban en el mar, ya sea directa o indirectamente y que generen problemas tan graves como la Isla de Plástico del Océano Pacífico. ¿Cómo podemos evitar casos como este? Cada año 8 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos y como sigamos así para el año 2050 habrá más toneladas de plástico que de peces en los mares. ¿De verdad queremos vivir en un planeta así? Hay iniciativas como “The Ocean Cleanup” que están tratando de limpiar la isla del Pacífico, pero ni es tan fácil ni es tampoco muy práctico. Los microplásticos son lo que a nosotros más nos preocupa. El plástico convencional no se biodegrada, simplemente se descompone en partículas más pequeñas sin cambiar su composición química. Cuando son menores de 5 mm, se les suele denominar microplásticos y pueden ser tan pequeños que lleguen a ser imperceptibles al ojo humano. Estos plásticos sí que son imposibles de limpiar.

¿Cómo animaríais a la gente a que empezara a vivir sin plástico? Lo ideal es empezar por lo más fácil y una vez que se tenga más o menos dominado, dar el paso siguiente. Y, si hay algo que se te atranca, déjalo para más adelante y seguir por otro lado. Avanzando poco a poco, tras unos meses se puede reducir muchísimo el uso de plástico desechable y sin un gran esfuerzo. Muchas veces nos planteamos eliminar todos los plásticos que nos rodean de un día para otro y nos agobiamos dándolo por imposible antes de haberlo intentado. Mejor ir haciendo cambios sencillos en nuestro día a día y avanzar a nuestro ritmo. No se trata de todo o nada, se trata de dar lo mejor de cada uno y entre todos marcar una diferencia. Patricia y Fernando compran productos a granel, en manojos o envasados en vidrio para evitar generar residuos plásticos en casa

 

Patricia y Fernando tienen claro que la solución a los problemas que genera el plástico en nuestros días no pasa por aprender a reciclar, ya que la mayoría de los envases que reciclamos terminan convirtiéndose en otros productos que no se van a poder reciclar y por esto “nunca se va a crear una economía circular, siempre se va a necesitar material virgen”. Para ellos la solución pasa por empezar a vivir sin plástico y por eso han publicado recientemente una guía muy práctica para ayudar a cualquiera que esté planteándose empezar a reducir el plástico desechable de su día a día. Porque como ellos aseguran, lo que cada uno hagamos a nivel individual importa y mucho”.

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