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DANIEL BERNABÉ, ESCRITOR Y PERIODISTA

«Ahora mismo no existen líderes políticos en la izquierda»

Daniel Bernabé es Diplomado en Trabajo Social por la Universidad Complutense de Madrid y compagina su labor periodística con su vocación de escritor. Tras diez años siendo librero su conocimiento de la literatura se deja entrever en sus artículos de opinión pero, sobre todo, en sus libros. Colaborador en radio y prensa, expresa su sentir con la cotidianidad a través de un lenguaje incisivo contra la realidad posmoderna. Ha escrito dos libros de relatos, De derrotas y victorias (2011), Trayecto en noche cerrada (2014). Pero es reconocido por su best seller, La Trampa de la Diversidad (2018) y por sus recientes ensayos, La Distancia del Presente (2020), Ya Estábamos al final de Algo (2021) y ha participado en el libro coral, Conciencia de Clase. Historias de las Comisiones Obreras. (2021).
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«Ahora mismo no existen líderes políticos en la izquierda»

Por José Antonio Martín Acosta - El Común

El nick de tu cuenta de twitter es @diasasaigonados, ¿por qué? ¿Tiene que ver con esa sensación de que está a punto de pasar algo histórico, algo que acabe con esta época y de comienzo quizá a otra época más esperanzada?

Realmente es mucho menos político de lo que todo el mundo piensa. Es una broma que yo tenía con un viejo amigo porque parece que todo giraba entorno a días que no acababan, extraños, complicados y decidí llamarla así en el 2012, cuando me abrí la cuenta de twiter, porque estábamos en un momento de convulsión tremenda. Tiene, entonces, unas raíces personales pero aplicados también a la sociedad por el proceso de crisis en el que nos encontrábamos. Era el año más convulso, con huelgas generales, etc, y me pareció curioso nombrarlo de aquella manera.

En el transcurso de tu actividad como periodista en distintos medios se observa un esfuerzo por marcar un estilo propio, ¿te sientes más periodista o más escritor?

Me siento escritor, lo que pasa es que por esa tradición española que viene desde el siglo XIX, los escritores siempre hemos hecho trabajos periodísticos. Rara vez me vas a ver dando noticias, u otro tipo de trabajos que sólo hacen los periodistas, porque la labor fundamental de los escritores es contar lo que sucede, por eso la crónica, la opinión, el reportaje, son trabajos de escritores. También es una manera de ganarte la vida porque solamente con tus libros en España es difícil por muy bien que te vaya.

¿Qué le lleva a un Diplomado en Trabajo social a escribir un libro como La Trampa de la Diversidad y después La Distancia del Presente y Ya estábamos al final de algo? ¿Cómo hemos caído en la conquista de lo simbólico dejando de un lado lo material?

La Trampa de la Diversidad es primero un artículo que aparece en la revista La Marea en el 2016 o 2017 y que, además tiene una recepción excelente cuando sale. La gente vio que nadie más se atrevía a decir lo que yo estaba diciendo y es en ese proceso cuando Pascual Serrano me escribió para decirme si me veía capaz de transformar ese artículo en un libro. Yo me pongo a ello. De lo que habla fundamentalmente es de cómo nuestras identidades, todas, se han vuelto competitivas. Y por lo tanto tenemos una gran dificultad para buscar aquellos puntos en común que pueden constituir un sujeto político masivo y capaz de cambiar los devenires de un país. Esto es lo que el libro propone, el resto de cosas son invenciones interesadas.

El gran problema que tenemos es que tras 40 años de neoliberalismo nuestras identidades se hayan hecho cada vez más individualistas, más competitivas, de tal forma que competimos en un mercado de la diversidad por poner en él nuestra especificidad, cada vez más especial, más atomizada, y la hacemos competir con otras con las monedas de las opresiones y los privilegios.

A partir de ahí llega el resto, realmente esta cuestión de lo material y lo simbólico no tiene demasiado sentido hacerlo porque van muy unidas. Esta es otra de las acusaciones que he recibido. Lo que sí digo es que, puesto que la política progresista vio cerrados sus horizontes por el cambio económico desde la caída del muro, se ha empezado a centrar más en aquellas políticas simbólicas y culturales porque le era más fácil llevarlas acabo. Y como no había grandes cambios en lo económico y lo laboral, era una forma de hacer política en ese otro lado.

Esto funcionó durante algún tiempo pero a partir de la primera década del siglo XXI empieza a tener sus complicaciones porque la derecha le toma la medida y responde con aquello de lo políticamente incorrecto y las guerras culturales y en esas estamos. El libro nunca dice que lo de los trabajadores sean más importante que otras luchas, eso es mentira, eso se lo inventaron los que tienen miedo a encarar este problema. Precisamente se dice lo contrario, describe que la sociedad nos da a elegir entre una de nuestras facetas, de esta manera el activista LGTB o el activista ecologista o del tipo que sea, generalmente tiende a no actuar en aquellos campos que considera ajenos a sí mismos, así vemos que manifestaciones de carácter laboral tienen menos asistencia que manifestaciones de cualquier otra cosa. Esto es una contradicción porque las condiciones laborales, los servicios públicos, etc, siguen teniendo una importancia capital en nuestra vida y a este problema es al que el libro intentaba responder.

¿Por qué hay una parte del progresismo que reacciona de una forma furibunda al libro y por qué no se encaran las cuestiones que explica el libro? El libro se manipula y se realiza una campaña contra él y contra mi persona porque asumir que podía tener algo de razón o mirar a la realidad para ver que algo estaba fallando supondría revisar las políticas de los últimos 20 años. Y no sólo en los partidos, en todos los movimientos sociales. Mucha gente tendría que tirar a la basura muchos de sus escritos y sus políticas, y eso no se quiere hacer.

Estamos asistiendo a cómo un gobierno que se presentaba como el gobierno más progresista de la historia le está entregando en bandeja a la derecha y la ultra derecha el poder gracias a su incapacidad para responder a los problemas reales de la gente. ¿Crees que esta izquierda progre liberal está destinada a desaparecer?

No asocio al progresismo liberal con ningún partido. Es una ideología que intenta cambios siempre desde el individuo y que impregna a casi todos los actores sociales y políticos de este momento. Lo cual no implica que todos ellos sean siempre progresistas liberales o que toda la gente que los conforman sean progresistas liberales. Yo, si quiero citar a un partido concreto, lo cito.

A veces veo que IU o Podemos tienen políticas que son acertadas y otras veo que se asientan en ese progresismo liberal, los sindicatos en mucha menor medida y el PSOE, en sus ámbitos económicos es progresista liberal, pero luego, algunas veces, sobrepasa por la izquierda a Unidas Podemos en el conflicto igualdad/diversidad.

La cuestión fundamental es que después de todo este quizá sí sea el gobierno más progresista de la historia de España, es que ese es el problema.

La entrada de Unidas Podemos en el gobierno supuso un cambio radical con respecto a la anterior época. Hacía 80 años que no pasaba. Eso es un cambio notable porque en los 10 últimos años, es lo que trato de dilucidar en La Distancia del Presente, fue la gente organizada la que impulsó ese cambio en el gobierno. Ahora hay que ver por qué determinadas cosas del gobierno no están saliendo. Y la respuesta es mucho más compleja que una mera inutilidad de determinados actores políticos o determinadas estrategias fallidas. Creo que hay dos cuestiones: una, es que el propio sistema político y el estado profundo de España (medios de comunicación, ciertos sectores económicos) se ha conjurado a hacer todo lo posible para que este gobierno no funcione, y esto es una cosa que tenemos que hacer notar. La democracia española es abiertamente funcional y dinámica pero tiene una serie de tutelas que imponen una serie de líneas que no admiten una serie de cosas.

Segundo, por otro lado, tenemos el contexto internacional. La mutualización de la deuda de Europa ha sido muy favorable para este gobierno. Es un cambio muy importante, pero por otro lado, por una trampa crediticia donde los países se ven expuestos a los deseos de los mercados financieros, que es por lo que está marcando el tema de la luz. ¿Cómo es posible que votemos a un gobierno pero votemos solamente una parte de ese gobierno y el programa económico quede fuera? Sin programa económico, sin el dinero, es muy difícil hacer políticas que cambien la vida de la gente. Si el progresismo, ni siquiera la izquierda, no puede variar la vida de la gente, al final surge el descrédito. No solamente de las opciones democráticas sino de toda la izquierda. Le sirves en bandeja a la derecha, no solo una victoria electoral, sino un cambio profundo de país con tintes autoritarios. Eso es lo que nos debería preocupar 24 horas al día, 7 días a la semana, ¿cómo salir de ahí? ¿Cómo volver a recuperar una serie de líneas soberanas y que la Unión Europea funcione como lo que ha sido y no en desacuerdo a los que son sus principios fundadores?

¿Cómo resolverías tú el problema de la electricidad en España? ¿Por qué razón las eléctricas se están riendo así de la ciudadanía?

Cuando una gran empresa hace lo que quiere se ríe de todos. El vaciado de las presas tenía una motivación económica pero es que además creo que hay una guerra política por detrás. Guerra para disciplinar al gobierno. El confinamiento le otorgó al gobierno una serie de características especiales y para que esas políticas sociales no vayan más allá las eléctricas se revuelven. ¿Por qué no se disciplina a las eléctricas? Porque la legislación europea funciona en contra, Europa no deja. ¿Por qué no deja y qué podemos hacer nosotros para que Europa cambie? Porque nosotros somos Europa. De hecho España ha tomado más relevancia desde la salida del Reino Unido.

La Unión Europea pasa por serios aprietos, la legislación europea de la energía está escrita para las empresas, no para los ciudadanos, pero luego hay otro factor, los fondos buitres, que están presentes en casi todas las eléctricas españolas y en unas 20 empresas del IBEX.

¿Por qué Pedro Sánchez se reúne con Larry Fink el CEO de BlackRock? Porque decide sobre cantidad de aspectos que inciden en España y si nosotros hacemos una legislación para bajar el precio de la energía, teniendo en cuenta que este señor tiene una inversión no para desarrollar empresas y recoger beneficios sino para especular, puramente especulativa, entonces dejaría de ganar dinero. Ese es el problema: que te retira inversiones. La respuesta debería ser a nivel europeo porque España no puede por sí sola enfrentarse a los fondos de inversión, la Unión Europea sí. Pero además en este gobierno hay un tercer partido en la sombra, el partido de Nadia Calviño. Es una agente doble, nuestra mujer en Europa pero también la mujer de Europa en España. Por eso este gobierno no va a realizar grandes cambios.

Después del Brexit y entendiendo los problemas que están teniendo ahora en el Reino Unido, por ejemplo con los transportistas, ¿crees que merece la pena permanecer en la Unión Europea? ¿Incluirá esta unión, alguna vez, al ciudadano medio y sus problemas reales o seguirá siendo una unión de mercaderes?

Después de escribir La Distancia del Presente me llevé un golpe personal muy importante porque me di cuenta de que muchas de las cosas que yo estaba diciendo en mis artículos eran mentira. No se podían llevar a cabo. Entonces la cuestión es la siguiente, sabemos que la Unión Europea es una máquina de dominación de los intereses alemanes y franceses que ha dejado a una serie de países de la periferia con una economías y otros en el centro con otras economías. A nosotros nos ha tocado una economía de servicios desindustrializada y con bajo valor añadido.

La cuestión es que la crisis del coronavirus ha cambiado cosas porque con el BREXIT la Unión Europea le ve las orejas al lobo, y lo ve también con el ascenso de la ultraderecha. Ve que si esta crisis se comporta como la anterior, la Unión desaparece. Y los intereses alemanes no pueden permitir que la Unión Europea desaparezca.

Si tenemos una máquina construida para algo lo normal sería decir que nos salimos de ella porque no nos interesa pero, por ejemplo el Reino Unido, que es una de las economías más fuertes del mundo, lo está pasando mal en algunos sectores y eso que tiene una relación privilegiada con USA, cualquier otro país lo pasaría mucho peor. Si en esta crisis no hubiéramos estado con la UE, los fondos buitre hubieran apostado contra nuestra moneda y nos hubieran hundido, habría sido muy difícil financiarnos y sin deuda soberana no puedes hacer nada. Ese es el gran problema.

Una posición de fortaleza contra estos sujetos se debería hacer en un momento en el que la ultraderecha no estuviera tan crecida como ahora y se debería intentar variar algo el equilibrio de fuerzas dentro de la UE, variar algunas legislaciones, y luchar por algo más social, pero más allá de eso no veo una salida. Creo además que uno de los motivos de la terrible oposición a nuestro gobierno es que si salen las cosas medianamente bien podrían variar el equilibrio de poder dentro de la UE si algún otro país les siguiera pero tenemos un problema muy serio, una Italia que está a punto de caer en brazos de la ultraderecha, Francia veremos, si cae alguno vamos a tener problemas porque ya tenemos a todo el este de Europa con gobiernos reaccionarios y parlamentos donde la izquierda ya no existe, como en Hungría por ejemplo. Y luego al grupo de países del centro que se dedican a especular, que han conseguido estar donde están mediante el trapicheo y la usura. España tiene que jugar un papel y no dejarse arrastrar por las circunstancias. Defender unos intereses que solo se pueden defender desde la izquierda, junto con Portugal y los países mediterráneos, incluso Francia si se pudiera, es un contexto muy complicado, la verdad.

En twitter has desplegado una defensa acérrima de Ana Iris Simón y su libro Feria, ¿por qué crees que ha suscitado tanta controversia? ¿En cierto modo sientes que Ana Iris Simón eres tú hace tres años?

Ana Iris Simón me decía el otro día que cada vez que le pasaba algo se acordaba de mí. Yo la conozco porque hace tres años me hizo la mejor entrevista que me hicieron del libro de la Trampa de la Diversidad. Fue la primera entrevista en la que alguien se había leído el libro o en la que alguien no manipuló el libro. En todas las demás yo tenía que reaccionar de forma hostil porque yo no decía eso que ellos creían que decía en mi libro. Tras eso un día tomamos una cerveza y le pregunté: ¡Oye tía, ¿tú entiendes de política, no? Tú no eres una redactora sin más. Ella se río y me dijo que su padre y su abuelo eran del PCE. Y es que algo queda. Es que el PCE valía para algo, era tejido social. Los comunistas dejaron algo que lentamente se va marchitando y desapareciendo. Yo, más que una defensa acérrima he hecho una defensa honrada de lo que sucede.

Ahora bien, dentro de ese libro hay una serie de comentarios que hasta hace nada hubieran pasado hasta desapercibidos por parte del progresismo. Se resume en: ¡Joder lo que se nos ha complicado todo! Y decir eso ahora es decir que eres reaccionario, que eres un nostálgico, etc. ¿Cómo podemos dejar el progresismo en manos de semejantes zorrocotropos? Cuando Abascal sube con el libro es algo que Errejón o Pablo Iglesias hubieran hecho en el año 2016. Tener un poquito de vista. También nos dice que hay determinados proyectos políticos que se basan en el concepto de progreso lineal como si cada año que pasara estuviéramos mejor y porque el futuro siempre es mejor que el pasado, que entran en contradicción con una crítica que la izquierda llevaba haciendo los últimos 20 años, la crítica del neoliberalismo. Que es un proyecto pensado para expoliar los derechos sociales y civiles que teníamos ganados desde la etapa de posguerra y ahora los estamos perdiendo. ¿Pero dónde está lo novedoso en decir eso? Si es que es lo que decía Julio Anguita y lo que decía el 15M. Creo que importa mucho el momento de ausencia política de líderes en la izquierda. Ahora mismo no existen. Que las líneas de debate no las marquen los partidos políticos que son organizaciones representativas y que tenían que tener más democracia interna para poner una serie de elementos encima del debate público y de marcar una serie de líneas pero se está yendo cada vez más hacia lo que marcan los columnistas y los columnistas tenemos ante todo intereses personales.

Has desplegado tu periodismo en RT, en el programa de la SER, Hora 25, en Infolibre, La Marea, CTXT o hasta hace unos días, escribiendo para Público, ¿crees que las líneas editoriales de todos estos medios son fácilmente traspasables de modo que el periodista se sienta libre para expresar lo que le venga en gana? ¿Has sentido alguna vez vulnerado tu derecho constitucional a la libre expresión?

Respecto a la salida de Público yo ahí no tengo nada más que comentar porque quien debería comentarlo es la publicación. Por profesionalidad no puedo desvelar conversaciones privadas que he tenido con ellos. La publicación no lo va a hacer porque tampoco me ofrecieron una columna de despedida ni han sacado ninguna nota. Yo, el otro día me despedí amablemente de los lectores y punto. Respecto a la pregunta general, creo que el periodismo de izquierdas, alternativo, todo aquello que está de El País a la izquierda cada vez se parece más. Y eso es un hecho, es decir, creo que hace 10 años entre El Diagonal y Público había diferencias y por el medio podías ir colocando a El Diario, La Marea, etc. ahora cada vez se parecen más. Yo, por ejemplo, escribo en Infolibre y me siento bastante a gusto. En ningún medio que yo haya escrito nunca nadie me ha dicho lo que tenía que escribir. Yo no sé ahora mismo en qué medio podría publicar el artículo de la Trampa de la Diversidad.

¿Entonces hemos ido hacia atrás?

Yo siempre he podido escribir lo que ha querido. En artículos de opinión suelo ser de los periodistas más leídos en los medios en los que escribo. Al público le sigue interesando, no lo que yo hago regularmente, sino la línea de la izquierda que yo defiendo pero, paradójicamente, los medios de comunicación progresistas están yendo justo hacia el lado contrario. Algo que quizá se podría también aplicar a los partidos políticos.

Creo que estamos en un momento donde si la líder mejor valorada de este país es Yolanda Díaz, es por algo. No por sus características personales, por su trabajo, es porque está en el Ministerio de Trabajo. ¿Y esto no lo vemos? Resulta que este año ha habido dos congresos importantes en la izquierda española, el de IU y el de Podemos. Me leí la lista de personas que iban a ocupar los cargos internos en Podemos y ninguno tenía el cargo de Trabajo y Relación con los Sindicatos, por ejemplo. IU lanza unas líneas, Republicanismo, lo Verde, etc. y ninguna de ellas era el trabajo. A mí esto me parece contradictorio. De hecho cuando yo escribo de estos temas a la gente le interesa más que otras guerras de la izquierda. Ayer, Enric Juliana en Hora 25, uno de los periodistas más respetados de este país observaba que en las próximas elecciones se van a discernir en el ámbito material. En la Semana Negra de Gijón, habla en su intervención final con Yolanda Díaz y le dice que hay que ponerle nombres a las cosas. Que no se nos olvide dónde se juega la batalla fundamental en la política de izquierdas. A él nadie le dice que es un rojipardo, por ejemplo. Nadie se atreve. Pues ha dicho algo que muchos llevamos diciendo mucho tiempo. Uno se da cuenta de que hay una serie de posiciones obcecadas y mezquinas tanto en los medios como en la política.

¿Los recientes ataques homófobos tienen un origen en el odio desplegado por la ultra derecha o tienen otros motivos?

Fundamentalmente. Esto es importante señalarlo, creo que hablé de ello en ese trocito de la conferencia en la Semana Negra que se ha hecho viral.

La ultraderecha necesita de vuelta el concepto de los malos españoles. Un concepto netamente franquista. Un concepto que una liberal como Margaret Thatcher aplica en Gran Bretaña con el “enemigo interno”, es decir transformar los conflictos sociales de clase en conflictos entre un grupo de subversivos y el país.

Cuando tú identificas el país contigo mismo estás ejerciendo una suerte de autoritarismo. Pero cuidado, aceptar ese papel de que somos lo alternativo, que somos lo extraño, que somos lo ajeno, la alteridad, es un papel que nos va a conducir al desastre. O buscamos un elemento común que agregue a toda la gente que puede estar en contra de la ultraderecha, y ahí tienen que entrar las cuestiones de índole democrático, republicano, pero fundamentalmente las cuestiones materiales con base en el trabajo o lo vamos a pasar mal. Políticas efectivas que cambian la vida de la gente. Y esto entra en contradicción con toda nuestra primera parte de la entrevista, eso es lo preocupante. Si se propone una coalición de diferencias contra algo como es ser español, y eso es un problema que tiene la izquierda en España, su fatal relación con lo nacional, estaremos condenados al fracaso.

Hace unos días Rubén Sánchez ponía un tuit con una foto de Stalin donde rezaba en ruso: Stalin era un asesino. ¿Crees que la izquierda ha dejado de tener referentes claros?

Yo creo que vivimos en un mundo cada vez más pueril. Y hemos aceptado esa puerilidad peligrosísima a la hora de comportarnos políticamente. La política no es una asociación de ocio y tiempo libre. Nunca lo ha sido. La política del siglo XX hay que verla en su contexto y creo que en la Unión Soviética hubo violaciones a los derechos humanos pero como las hubo en USA o como las hubo en el Reino Unido. Cuando la política carbura con sangre y dinero en la lucha de clases, pretender buscar en el pasado figuras impolutas, no nos vale. Porque Churchill no es el santo liberal que nos libró de la amenaza nazi, eso es mentira. Churchill era un declarado admirador de Mussolini y dijo que el fascismo era la gran vacuna contra los socialistas. Y lo que hizo el Imperio Británico en todos sus territorios desde el siglo XIX votado por gobiernos liberales y por oposición liberal… Que no me vengan a vender que los comunistas fueron muy malos. Y claro que hubo momentos concretos donde se produjo una represión pero ese mismo país es quien gana la II Guerra Mundial. Tanto el inicio como el fin de la socialdemocracia y el estado del bienestar tienen que ver con la superpotencia de la URSS. Pero son listos y empiezan a montar la sociedad Mont Pelerin para desarrollar el neoliberalismo y en 30 años empiezan a dar la vuelta al asunto. La derecha es, sobre todo, paciencia y dinero.

Los socialdemócratas no hubieran llegado nunca a ningún sitio si no hubiera tanques al otro lado del muro de Berlín. Y esto es un hecho pero es que por decirlo ahora, en la izquierda, te llaman “tankie”. Otro apelativo identitario que se han inventado por hablar de la historia porque a mucha gente le resulta incómodo. Si hablamos de dictadura hay que ver que a cada revolución triunfante le ha seguido un acoso de esos países, unas guerras civiles, y unas situaciones de gran pobreza provocadas por esas guerras que han derivado en que a los regímenes resultantes no les haya quedado más remedio que desarrollar políticas autoritarias porque sino se los comen. ¿Crees que Cuba iba a resistir de forma soberana con un sistema multipartidista? En 5 minutos USA domina la isla. Por eso Cuba tuvo que recurrir muchas veces a un sistema de características autoritarias. Es muy pueril negarlo. Es que el mundo no funciona. Estamos viendo que ha llegado un gobierno Talibán que son el terror, la involución total, y los poderes occidentales están hablando con ellos. Que me vengan a decir a mí que hay que mantener el embargo a Venezuela o a Cuba. No son gobiernos autoritarios. Que no nos cuenten historias.

¿Qué opinas sobre la ley trans? ¿De verdad se puede legislar sobre sentimientos? ¿Es misógina la ley?

Te voy a ser sincero, ojalá se apruebe pronto y se aplique. No podemos perder un minuto más con eso. Yo escribí un artículo donde puse una serie de dudas que yo tenía al respecto de esa ley, el equilibrio de fuerzas en el gobierno ha llevado a que al final se vaya a aprobar.

Lo que no puede ser es que la izquierda acabe cayendo en una serie de conflictos que duran eternamente y que al final no conducen a ninguna parte. La propia realidad pondrá las cosas en su sitio.

Me parece mucho más interesante por ejemplo, la nueva filosofía del desarrollo en China. Cosas que están sucediendo ahora mismo que van a alterar el mundo. Y no estamos prestando ni la más mínima atención. China es un país desconocido para la izquierda porque nos conformamos con la aseveración de que se habían hecho capitalistas y te pones a leer los documentos del Partido Comunista Chino y te das cuenta de que son muy interesantes. Aceptan las diferencias sociales que hay en su país pero que te explican que el desarrollo de las fuerzas productivas requerían de este período. Y que un país sin desarrollo de las fuerzas productivas no puede ser socialista. Chi Yin Pin está hablando que quiere un país socialista moderno en 2060, y una sociedad avanzada socialista en 2035. Están buscando alternativas a una economía planificada porque han llegado a la conclusión de que el estado no es capaz de planificar todo, que siguen necesitando al mercado, pero que tiene que haber unas fuertes correcciones y, en lugar de hacerlas mediante el modo socialdemócrata mediante impuestos están proponiendo un fondo donde todas las empresas bursátiles chinas tengan que aportar un 30% de su capital y que ese fondo sirva para crear un salario social mínimo para todas las familias. Yo no sé si eso está bien o está mal pero me parece sumamente interesante y para la izquierda todo aquello que tiene que ver con lo que funciona y lo victorioso tiende a ser despreciado.

Lo que está sucediendo ahora es un cambio fundamental y creo que, ya no la izquierda, sino toda Europa vive en un solipsismo donde se piensa que aún pinta algo en el mundo.

La economía digital va a cambiar sectores enteros, va a haber trabajos que desaparezcan. Se me ocurre un interesantísimo proyecto, ciber-comunismo, Maxi Nieto ha sacado un libro estupendo, Marx y el comunismo en la era digital (Y ante la crisis eco-social planetaria) donde te explica que si Amazon es capaz de planificar y organizar internamente su producción y su distribución de una forma tan precisa, ¿Por qué no se podrían aplicar esos sistemas a una economía dirigida? Ya en la Unión Soviética en los años 70 se estaba estudiando con grandes ordenadores para intentar planificar mejor la economía de una forma lógica y racionalizada pero la tecnología en aquel momento era muy primaria, ahora existe, incluso, la capacidad de adelantarse a las necesidades de la gente, antes incluso de que la gente sepa que lo va a comprar mediante el estudio de big data en redes sociales. Si esto es aplicable al capitalismo, ¿Por qué no se puede aplicar al beneficio social? Esto es en lo que tendríamos que estar.

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