Prepárate para el spam político

Prepárate para el spam político
¿Cansado de recibir llamadas telefónicas para venderte telefonía y otros servicios que nunca has solicitado? Tranquilo, tus representantes en el Congreso han venido a salvarte, y a partir de ahora serán solo ellos los que te llamen para contarte las bondades de unirte a su banda. Será así en cuanto se apruebe la nueva Ley de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, que permitirá a los partidos mandar propaganda electoral mediante cualquier medio de comunicación directa (WhatsApp, correo electrónico...) o rastrear datos personales y opiniones políticas sin necesidad de obtener tu consentimiento, entre otras cosas. Eso les permitirá por ejemplo hacer un perfil ideológico sobre ti para poder enviarte las mentiras que mas te toquen la patata. También se harán por ejemplo listados de ciudadanos ordenados y clasificados según su ideología política. Black Mirror Españistán style. Curiosamente, esta Ley está a punto de convertirse en uno de los proyectos con más consenso de la legislatura, gracias principalmente a un añadido de última hora en uno de los puntos (el 58). Os lo dejo aquí por si queréis saber que es lo que tanto une a nuestra clase política: Artículo 58 bis. Utilización de medios tecnológicos y datos personales en las actividades electorales 1. La recopilación de datos personales relativos a las opiniones políticas de las personas que lleven a cabo los partidos políticos en el marco de sus actividades electorales se encontrará amparada en el interés público únicamente cuando se ofrezcan garantías adecuadas. 2. Los partidos políticos, coaliciones y agrupaciones electorales podrán utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante el periodo electoral. 3. El envío de propaganda electoral por medios electrónicos o sistemas de mensajería y la contratación de propaganda electoral en redes sociales o medios equivalentes no tendrán la consideración de actividad o comunicación comercial. 4. Las actividades divulgativas anteriormente referidas identificarán de modo destacado su naturaleza electoral. 5. Se facilitará al destinatario un modo sencillo y gratuito de ejercicio del derecho de oposición. La Ley que en un principio surgió con la idea de “Introducir garantías ante varios riesgos que producen las nuevas tecnologías en los procesos electorales” según el propio PSOE, ha acabado siendo exactamente todo lo contrario, ya que permite a las empresas contratadas por los partidos utilizar todos esos datos para crear cualquier tipo de campaña de desinformación. Sin saber mucho sobre el tema, parece un auténtico despropósito. Pero es que siendo experto es todavía peor, como aseguran juristas especializados en protección de datos, que califican esta nueva Ley de “chapuza técnica” y sus efectos como “muy graves”. Pero el 58bis, el punto que permitirá a los políticos spamearte hasta que llores, no es el único que está siendo muy criticado por los expertos en el tema. Por ejemplo, a partir de ahora todo el que quiera que un medio o una plataforma digital retire una información que considere errónea sobre su persona podrá pedir que lo hagan sin tener que pasar por ningún tribunal. El medio no estará obligado a retirarla, pero deberá colocar a la vista un aviso en rojo que muestre que ese contenido “no refleja la situación actual del individuo”. Imaginaos por ejemplo la de avisos en rojo que habría cuando salió a la luz lo del master de Casado...     Sobre este asunto han sido muchos los que han opinado en redes sociales y tribunas en los diferentes medios, recogemos aquí una reflexión y un hashtag (#noconmisdatos), al que muchos expertos en derecho tecnológico se han unido como Borja Adsuara, profesor y abogado, que ha escrito lo siguiente en La Información:

#NoConMisDatos

La pregunta es: ¿por qué? ¿Por qué los partidos políticos se han autorizado a sí mismos a recopilar datos personales de opiniones políticas de los ciudadanos? ¿Era necesario?, ¿lo exigía el (buen) funcionamiento del sistema democrático?

La finalidad del RGPD y de la LOPD es proteger la privacidad de los ciudadanos, no facilitar las actividades políticas de los partidos. Y hoy los ciudadanos no nos sentimos más protegidos ante los partidos políticos, que antes de aprobar la Ley.

Algunos se preguntan si esto es legal. Y legal es, porque se ha aprobado en una Ley. Igual que el programa del Gobierno chino de vigilancia de sus ciudadanos también es legal. Pero la pregunta es si es constitucional; es decir, si es legítimo.

Algunos se preguntan también si no va más allá de lo previsto en el RGPD, que es de aplicación directa en todos los países de la Unión Europea, y si la Comisión europea no abrirá expediente a España por una incorrecta aplicación de aquél.

Mientras tanto, los ciudadanos sólo podemos dirigirnos a los partidos políticos para que nos digan qué datos personales tienen nuestros, pedir que los supriman y oponernos a su tratamiento y a que nos envíen propaganda. #NoConMisDatos