Polonia, a la caza de la comunidad LGBT

Polonia ha sido tradicionalmente el fortín europeo de la moral ultraconservadora y cristiana. El partido gobernante, Ley y Justicia, define a los gays como "enemigos de los valores de la patria", y ha puesto en marcha las "zonas libres de LGBT", una práctica homófoba institucionalizada más propia de la Alemania nazi que de un país miembro de la Unión Europea. 
Mapa de las "zonas libres de LGBT" en Polonia
Mapa de las "zonas libres de LGBT" en Polonia
Polonia, a la caza de la comunidad LGBT

Polonia es a día de hoy un estado populista que utiliza la idea nacional de un pueblo y una religión, la católica, con la búsqueda de enemigos extranjeros a los que poder culpar de todos los males, entre los que destacan Rusia y también el ala más progresista de la Unión Europea. A nivel interno, el gobierno polaco tiene también claro cual es el enemigo que impide el progreso correcto de la nación: el colectivo LGBT. 

Durante las últimas elecciones europeas, el líder de los conservadores nacionalistas en el poder Jaroslaw Kaczynski, denominó a la comunidad LGBT como una “amenaza a la identidad, la nación y el Estado polaco”. Los obispos católicos del país por supuesto se unieron a esta caza, denunciando el “adoctrinamiento LGBT”. En agosto, el arzobispo de Cracovia calificó a la comunidad gay de "plaga del arcoíris".

Todo se reduce a, como sabemos hoy, la sexualización de los niños desde la primera infancia. Necesitamos luchar contra esto. Necesitamos defender a la familia polaca. Necesitamos defenderla furiosamente porque es una amenaza para la civilización, no solo para Polonia sino para toda Europa, para toda la civilización basada en el cristianismo - Jaroslaw Kaczynski 

Este señalamiento hacia el colectivo LGBT ha llegado a límites que no pueden ser aceptados en un miembro de la Unión Europea. Un ejemplo de esta homofobia crónica la vimos el año pasado, cuando la revista Gazeta Polska, siguiendo los dictados del Gobierno, regalaba con cada ejemplar una calcomanía con una cruz diagonal negra impresa sobre el arcoíris y un texto que decía "zona libre de LGBT".

La intención: que los lectores "marcasen" edificios y locales para intimidar a los miembros del colectivo LGBT, a las organizaciones defensoras de la igualdad y a todos los ciudadanos que les apoyen. La estética y la intención recuerda de un modo preocupantemente cercano a los carteles "Judenfrei" (libre de judíos) que los nazis colocaban en la puerta de casas y tiendas "expurgados". Esta macabra campaña va en la línea de las amenazas e insultos contra los homosexuales que se difunden desde el Gobierno.

polonia LGBT

Esta iniciativa forma parte de un conjunto mayor de ataques contra la comunidad LGBT en Polonia, como el creciente discurso de odio de los funcionarios públicos y electos contra las personas LGBT, los ataques y prohibiciones de las Marchas del Orgullo o los programas y acciones de sensibilización como el Rainbow Friday. Todo esto se traduce en un aumento de los ataques homófobos, que son ya una plaga en el país, y que terminan en trágicos sucesos como el asesinato de Pawel Adamowicz, el alcalde de la ciudad polaca de Gdansk que murió tras ser apuñalado brutalmente delante de miles de personas en un evento benéfico por defender públicamente los derechos del colectivo LGBT. 

Te atacan por la calle por llevar un pantalón rojo o, simplemente, por parecer gay - Yga Kostrzewa, activista LGTBI 

La espiral de odio alimentada desde el Gobierno contra el colectivo LGBT se traduce en un aumento de la violencia en las calles, como sucedió en la ciudad de Bialystok cuando cientos de ciudadanos intentaban celebrar la primera "Marcha por la Igualdad" en la historia de la ciudad, y que terminó de la siguiente manera debido a miles de ultras y "hooligans" de equipos de fútbol llegados de todo el país y que se alimentan de este odio:

Zonas libres de LGBT 

Esta escalada homófoba ha llegado al extremo de que desde la propia Administración pública se han declarado zonas del país como «libres de ideología LGBT». Aunque se trata de un acto principalmente simbólico (ya que su aplicación supondría una vulneración de la Ley Europea), varios movimientos pro-Derechos Humanos denuncian que estas zonas representan un intento de estigmatizar, excluir y señalar a los miembros de la comunidad LGBT.

A día de hoy son más de 80 gobiernos municipales polacos los que se han sumado a esta iniciativa, emitiendo resoluciones no vinculantes donde se comprometen a abstenerse de tomar medidas para alentar la tolerancia de las personas LGBT, así como no proporcionar asistencia financiera a las ONG que trabajen para promover la igualdad de derechos. 

El fotógrafo polaco Bart Staszewski ha realizado una serie de fotografías de miembros de colectivos LGBT ante los carteles de los pueblos que los declaran "zonas libres":

Ante esta situación, la Unión Europea ha emitido varios comunicados y resoluciones donde expresan su "profunda preocupación" por lo que está sucediendo en Polonia. Sin embargo, no se ha tomado ninguna medida al respecto, más allá de estos preciosos comunicados. 

Los eurodiputados condenan las “libres de ideología LGBTI”, establecidas desde principios de 2019 por docenas de ayuntamientos, condados y regiones en el sureste de Polonia. En resoluciones no vinculantes, se pide a las autoridades que no adopten medidas que promuevan la tolerancia hacia el colectivo LGBTI y que no den asistencia financiera a ONG que trabajen por la igualdad de derechos.

El Parlamento insta a las autoridades polacas a condenar estas medidas y a revocar todas las resoluciones que atacan los derechos de las personas LGBTI.

Los eurodiputados también quieren que la Comisión vigile cómo se usan los fondos europeos y recalcan que en ningún caso el dinero de la UE puede utilizarse con fines discriminatorios.

- Comunicado del Parlamento Europeo 

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