Iota, un huracán inédito en el Atlántico que augura un futuro poco prometedor

La temporada de huracanes del Atlántico de 2020 está batiendo todos los records. Se han registrado 30 tormentas con nombre, la mayor cantidad jamás registrada. Mientras, el huracán Iota que golpeó con vientos sostenidos de 250 km/h las costas de Nicaragua este martes, sigue causando destrozos y desgracias en Centroamérica. Al respecto, desde la comunidad científica se afirma que, debido al calentamiento global, los huracanes son cada vez más fuertes y que su impacto será aún más devastador en el futuro.

El huracán Iota dirigiéndose hacia Centroamérica el 16 de noviembre de 2020. Fuente: NOAA
El huracán Iota dirigiéndose hacia Centroamérica el 16 de noviembre de 2020. Fuente: NOAA
Iota, un huracán inédito en el Atlántico que augura un futuro poco prometedor

Las agencias de Naciones Unidas advirtieron este martes en Ginebra sobre las catastróficas consecuencias del huracán Iota, el segundo gran ciclón tropical que azota Centroamérica en menos de dos semanas y el más potente que se ha registrado esta temporada.

Nos estamos quedado sin superlativos para esta temporada de huracanes en el Atlántico. Es un récord en todo el sentido de la palabra. Iota es la trigésima tormenta tropical nombrada de la temporada- Clare Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial.  

Iota ya es considerado el huracán más fuerte que ha azotado Nicaragua en la historia del país centroamericano, y hasta el momento, ha provocado la muerte de seis personas, según el gobierno local.

Tocó tierra como huracán de categoría 4 (de un máximo de 5 en la escala Saffir-Simpson), con vientos máximos sostenidos de cerca de 250 km/h, a las 21:40 hora local del lunes (3:40 GMT del martes) cerca de Haulover, una pequeña localidad de unos 1.700 habitantes.

No obstante, antes de que estallara en las costas de Nicaragua, alcanzó la categoría 5, la máxima. Nunca antes se había formado uno de tal intensidad tan tarde, a mediados de noviembre.

Al respecto, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos reveló que Iota alcanzó vientos máximos de 260 km/h antes de arremeter contra el Caribe centroamericano, entre Nicaragua y Honduras, la misma región que dos semanas atrás sufrió el violento embate del huracán Eta, que dejó un saldo de más de 200 muertos y 2.5 millones de afectados.  

Estamos teniendo estos enormes impactos que golpean básicamente la misma área. Nicaragua, Honduras y otras partes de Centroamérica no se han recuperado del huracán Eta, y ahora están siendo azotados por este nuevo y poderoso huracán - Clare Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial

En total, se calcula que más de 400.000 personas se vieron afectadas en Nicaragua por el huracán Iota. Más de 62.000 personas han sido trasladadas a 683 refugios gubernamentales debido a la tormenta, afirmó el martes el Gobierno del país en la televisión nacional.

Por otro lado, en la isla colombiana de Providencia (ubicada al noroeste de la parte continental de Colombia), al menos dos personas murieron y una está desparecida, según el presidente del país, Iván Duque. Ciento doce personas fueron evacuadas de la isla el martes, entre ellas seis heridas de gravedad. La infraestructura de Providencia quedó completamente destruida, y la prioridad actual es limpiarla de escombros y establecer campamentos de emergencia y hospitales de campaña.

Iota debería desaparecer cerca de El Salvador este miércoles por la noche. La tormenta ha arrojado por su paso fuertes lluvias. Honduras y gran parte de Nicaragua, Guatemala y Belice esperaban al menos 25 centímetros y hasta 76 centímetros de lluvia hasta el jueves, mientras que en áreas desde El Salvador hasta Panamá pueden esperar de 10 a 20 centímetros, con máximos aislados de 30.

“Esta lluvia provocará inundaciones repentinas e inundaciones de ríos importantes y potencialmente mortales, junto con deslizamientos de tierra en áreas de terreno más alto”, afirmó el NHC el martes.

El calentamiento global aumenta el poder destructivo de los huracanes

Iota es el huracán número 13 de la temporada de huracanes del Atlántico de 2020, una temporada histórica con 30 tormentas con nombre, la mayor cantidad jamás registrada.

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Fuente: Wikipedia.

Desde octubre ha habido cuatro tormentas con nombre: Delta, Epsilon, Eta e Iota, todos tomados del alfabeto griego porque la lista regular de nombres de tormentas se ha agotado.

“La cantidad y fuerza de los huracanes este año se debe a varios factores, como la ausencia de un evento de El Niño, la temperatura del océano, los patrones atmosféricos, todos factores que ocurren en una era de cambio climático. Generalmente hablamos de por encima o debajo del promedio, pero estos promedios tienen un significado distinto al que tenían 50 a 100 años atrás”, dijo la portavoz Claire Nullis.

Nullis subrayó que la Organización Meteorológica Mundial puede "afirmar con confianza" que los impactos del cambio climático se están haciendo ver. Por ejemplo, las marejadas son más grandes debido al aumento del nivel del mar, y las lluvias más fuertes.

Al respecto, un estudio publicado la semana pasada en la revista Nature, llevado a cabo por los investigadores Lin Li y Pinaki Chakraborty del Okinawa Institute of Science and Technology (OIST, Japón), muestra que los huracanes son ahora más potentes –y por tanto, más devastadores- cuando llegan a tierra debido al aumento de las temperaturas.

Este estudio recuerda que, “según los datos oficiales acumulados, en la década de 1960, cuando un huracán formado en el Caribe alcanzaba una superficie terrestre perdía aproximadamente el 75% de su intensidad en 24h”. En la actualidad, según subraya este estudio, “después de un día sobre tierra firme, los huracanes de la zona del Caribe solo han perdido el 50% de su intensidad”.

Utilizando simulaciones de ordenador, los autores del estudio también afirman que “las temperaturas más cálidas de la superficie del mar inducen una descomposición más lenta de los huracanes al aumentar la cantidad de humedad que transporta un huracán cuando golpea la tierra”.

A medida que el mundo continúe calentándose, el poder destructivo de los huracanes se extenderá progresivamente hacia el interior [de zonas terrestres] – Lin Li y Pinaki Chakraborty

Según se subraya desde ciertas fuentes, no es la primera vez que un estudio científico relaciona de forma clara la creciente intensidad de los huracanes con el cambio climático. Por ejemplo, el pasado mes de mayo, en la revista PNAS se publicó una investigación liderado por expertos del Centro Nacional de Información Ambiental de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y del Instituto Cooperativo de Estudios de Satélites Meteorológicos de la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se analizaron casi 40 años de imágenes satelitales de los huracanes.

Este estudio afirma que "en casi todas las regiones del mundo donde se forman los huracanes, sus vientos máximos sostenidos son cada vez más fuertes", y que “un planeta en calentamiento puede estar alimentando este aumento”.

La investigación se basa en el anterior trabajo (publicado en 2013) de James Kossin, científico del NOAA con sede en la UW-Madison y autor principal del artículo del PNAS, que identificó "tendencias en la intensificación de los huracanes" en un conjunto de datos de 28 años.

En 2014, Kossin identificó las migraciones de los huracanes hacia los polos, donde los ciclones tropicales viajan más al norte y al sur, exponiendo a las poblaciones costeras menos afectadas anteriormente a un mayor riesgo.

En 2018 demostró que "los huracanes se mueven más lentamente a través de la tierra debido a los cambios en el clima de la Tierra". Esto se traduce en “un mayor riesgo de inundación a medida que las tormentas se ciernen sobre las ciudades y otras áreas, a menudo por periodos prolongados de tiempo”.

“Nuestros resultados muestran que estas tormentas se han vuelto más fuertes a nivel mundial y regional, lo que es consistente con las expectativas de cómo los huracanes responden al calentamiento del mundo”, afirma Kossin.

 

Más información:

- Global increase in major tropical cyclone exceedance probability over the past four decades. James P. Kossin, Kenneth R. Knapp, Timothy L. Olander, and Christopher S. Velden. PNAS. 2 Jun. 2020. https://www.pnas.org/content/117/22/11975

- Slower decay of land falling hurricanes in a warming world. Lin Li & Pinaki Chakraborty. Nature. 11 Nov. 2020. https://www.nature.com/articles/s41586-020-2867-7

 

 

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