Un ex gerente de Boeing advirtió a la compañía de problemas con los 737 MAX siniestrados

Por primera vez, un ex gerente de la empresa estadounidense Boeing, en una entrevista realizada por la cadena NBC News, confesó que había advertido a la compañía sobre los problemas observados en su fábrica principal en el estado de Washington en los meses previos a que dos 737 MAX se estrellaran en incidentes separados, causando la muerte de casi 350 personas.

Fotografía tomada el 13 de agosto de 2018. Este avión (PK-LQP de Lion Air) se estrelló como el Vuelo 610
Fotografía tomada el 13 de agosto de 2018. Este avión (PK-LQP de Lion Air) se estrelló como el Vuelo 610
Un ex gerente de Boeing advirtió a la compañía de problemas con los 737 MAX siniestrados

En una entrevista publicada por la NBC este martes, antes de que compareciera ante el Congreso de los Estados Unidos para detallar sus esfuerzos para alertar sobre las condiciones en la planta de Boeing de Renton, Ed Pierson afirmó que para aumentar la producción de los aviones 737 MAX se creó «una factoría inmersa en el caos».

Posibles errores en el proceso de fabricación

Ed Pierson, un ex comandante de escuadrón que dedico 30 años de su vida a la Marina, se unió al equipo que produce los aviones 737 MAX en abril de 2015. Según la NBC, para entonces, Boeing ya estaba bajo la lupa. El principal competidor en la fabricación de aviones, Airbus, se había adelantado en su nueva clase de aviones que estaban diseñados para usar menos combustible, y su coste de operación era menor. Pierson, dijo que a finales del 2017 noto los primeros signos de problemas en la planta de Renton, ya que la enpresa presionaba para que se aumentara la producción de las aeronaves de 47 a 52.

Tal y como lo relata Pierson, «mas aviones significas más piezas y algunos de los proveedores de Boeing comenzaron a luchar para satisfacer la demanda». Se registró una demora en la entrega de las piezas y este hecho provocó «una desaceleración que tuvo que compensarse». La planta de Renton, no obstante, «no tenía suficiente mano de obra». Según Pierson, el resultado fue el siguiente: «Las horas extras se acumularon. Menos del 10% de los aviones fueron entregados a tiempo durante este periodo. Los ejecutivos presionaron a los trabajadores para que produjeran más y más rápido». Los trabajadores pasaban semanas laborales consecutivas de 50 a 60 horas sin tomarse días libre, afirma. Según la NBC, el ex gerente tuvo constancia de informes de algunos empleados que estuvieron ocho semanas sin un día libre.  

Según afirma el ex gerente, los retrasos en la cadena de suministro, junto con «las tremendas presiones de tiempo», llevaron a la fábrica a producir aviones 737 MAX fuera de secuencia. «Los aviones son maravillas del diseño y la ingeniería. Cada parte cumple un propósito específico y se supone que cada plano debe ensamblarse de acuerdo con un plan específico», afirma Pierson. Tal y como relata la NBC, en la planta de Renton, «algunos de los pasos se realizaban en lugares y horarios diferentes a los planes iniciales». Al ex gerente le preocupaba cada vez más que se pasara por alto un paso crucial o que la estructuras sufrieran daños. Pierson afirmó que los problemas se vieron agravados por otras decisiones administrativas que, según él, «priorizaron la velocidad sobre la seguridad».

Los ejecutivos de la compañía cancelaron las reuniones diarias entre equipos individuales que Pierson consideraba cruciales para compartir información entre turnos. El liderazgo de Boeing reemplazó estas reuniones "escalonadas" con una reunión más grande en la que los gerentes a menudo se ponían en el lugar para responder por qué no estaban alcanzando los objetivos de producción – NBC

Para mayo de 2018 «la situación estaba fuera de control», afirma Pierson. No importaba cuántas horas trabajaban los empleados, «luchaban por mantenerse al día con el objetivo de completar más de 50 aviones al mes. El gran volumen era abrumador».

Según la NBC, desde el verano del 2018 hasta la primavera del 2019, Pierson imploro a los ejecutivos de Boeing y después a la Administración Federal de Aviación y a la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), que investigaran las condiciones en la planta de Renton. Pierson afirma lo siguiente en un correo electrónico enviado a Scott Campbell, gerente general del programa 737 MAX, el 9 de julio de 2018: «Francamente, ahora todas mis campanas internas de advertencia están sonando. Y por  primera vez en mi vida, lamento decir que dudo en poner a mi familia en un avión Boeing».

Pierson afirmó que le preocupaba que la combinación de trabajadores exhaustos que tenían que producir más y a a mayor velocidad pudiera conducir a «errores críticos en la fabricación». Ofreció una recomendación de «gran alcance y consecuencias»: cerrar la línea de producción por un tiempo limitado con el objetivo de crear «un entorno más estable» para terminar de construir los aviones que ya estaban en progreso. Pero este consejo fue ignorado. Cuatro meses después, un 737 MAX construido en la planta de Renton se estrelló contra el mar en Indonesia. Aquel 29 de octubre de 2018, las 189 personas que viajan a bordo del vuelo de Lion Air murieron a causa del accidente. 

Llore mucho. Estoy enfadado conmigo mismo porque sentí que podría haber hecho más - Ed Pierson en declaraciones efectuadas a NBC News. 

Después del accidente de Lion Air, Pierson continuo denunciando la situación de la planta. Redactó una serie de correos electrónicos que iban dirigidos al CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, y habló con el asesor general de la compañía. Insatisfecho por las respuestas, escribió a la junta directiva de Boeing el 19 de febrero de 2019. Tal y como relata la NBC, Pierson escribió lo siguiente: «no me interesa asustar al publico o hacer perder el tiempo de nadie. Pero tampoco quiero despertarme una mañana y escuchar sobre otra tragedia y sufrir remordimientos personales». Las peores pesadillas de Pierson se volvieron a cumplir 19 días después, el 10 de marzo de 2019, cuando un 737 MAX de Ethiopian Arlines se estrelló en Etiopia, matando a las 157 personas que se encontraban a bordo. 

Realmente esperaba que al proporcionar información a las personas adecuadas y al seguir los protocolos y la cadena de mando en cada paso del camino, las personas harían su trabajo. No esperaba llegar tan lejos [haciendo referencia a la decisión de hablar con los medios]. Pero no creo que tuviera otra opción - Ed Pierson en declaraciones efectuadas a NBC News. 

La respuesta de Boeing

El gigante de la aviación, por su parte, afirma que está «profundamente comprometido» en alentar a sus empleados a plantear problemas. En la nota publicada, Boeing subraya que Pierson pudo plantear sus preocupaciones directamente con el jefe del programa 737, quien posteriormente se reunió con Pierson en persona. La empresa afirma que Pierson «no proporcionó información específica o detalles sobre ningún defecto en particular o problemas relacionados con la calidad». Acto seguido, Boeing afirma que la empresa «tomó en serio sus preocupaciones sobre la interrupción de la producción del 737».

Pierson volvió a plantear el problema entre finales de 2018 y 2019 y en este caso, según la compañía, esas preocupaciones recibieron un nuevo escrutinio «en los niveles más altos» y «fueron revisadas» por múltiples ejecutivos senior responsables del programa 737, incluyendo el jefe del programa del 737 y el jefe de calidad. Según Boeing, en ambas ocasiones, «los ejecutivos de la compañía y los lideres principales del programa fueron informados de las preocupaciones de Pierson, las discutieron en detalle y se tomaron las medidas necesarias para realizar una evaluación».

La dirección de Boeing era consciente de los desafíos de producción con la línea 737 en 2018 y según la empresa, «se dedicó atención y recursos significativos», con el objetivo de abordar los problemas y mantener «la calidad de la producción». «Todos los aviones Boeing están sujetos a una inspección rigurosa antes de ser certificados, entregados y entrar en servicio», afirma la compañía, además de mencionar que Boeing tiene acceso a datos sobre el rendimiento y la confiabilidad en servicio de la flota 737, defendiendo que estos datos se revisan continuamente con el objetivo de identificar posibles problemas emergentes. La compañía afirma que la sugerencia de Pierson, de un vínculo entre sus preocupaciones y los recientes accidentes del 737 MAX, «está completamente infundada».

Pierson plantea problemas sobre la producción del 737 MAX, sin embargo, ninguna de las autoridades que investigan estos accidentes ha encontrado que las condiciones de producción en la fábrica del 737 contribuyeron de alguna manera a estos accidentes, y la sugerencia de tal vínculo es incoherente con los hechos que han sido informados sobre estos accidentes - Boeing

La FAA ignoró su propio pronóstico de más posibles siniestros de los 737 MAX

Según The Wall Street Journal, los reguladores estadounidenses permitieron que el avión 737 MAX de Boeing siguiera volando después de su primer accidente mortal el 29 de octubre de 2018. Sus propios análisis indicaban que podría convertirse en «uno de los aviones más propensos a sufrir accidentes en décadas» si no se efctuaban cambios de diseño. La agencia no ordenó mantener en tierra a los aviones hasta después de que un segundo avión cayera solo cinco meses después del primer siniestro, afirma, por su parte, la cadena CNN. El documento se hizo público el miércoles, en una audiencia del Comité de Transporte de la Cámara de Representantes de EEUU, donde participó el informante Ed Pierson.

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