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JOSEBA PERMACH - ECONOMISTA

«Las consecuencias de las fusiones bancarias las vamos a pagar la gran mayoría»

El pasado 17 de setiembre se anunciaba la posible fusión entre Bankia y Caixabank. Acto seguido a borbotones, comenzaron a presentarse otras alternativas capaces de competir con este gran banco que pretende gestarse, Sabadell, Kutxabank, BBVA… Por el momento nos encontramos a la espera de las resoluciones, pero los analistas ya esgriman sus espadas en posiciones contrapuestas entorno al devenir económico y social que procederá. No obstante, como es habitual, el consumidor, que ya más que consumidor es parte del juego bursátil y financiero de estos bancos, a verlas venir. ¿Qué ocurrirá? ¿De qué trata todo esto? Para resolver algunas dudas hemos conversado con Joseba Permach, economista miembro de la Fundación Iratzar y profesor de la UPV.

«Las consecuencias de las fusiones bancarias las vamos a pagar la gran mayoría»

Entrevista original de Contrainformacion.es 

  • ¿Qué valoración te merece esa operación que pretende fusionar a Bankia y a Caixabank?

En primer lugar, un apunte histórico que normalmente a los economistas del ‘establishment’ no les gusta, ya que prefieren abstraerse de cualquier dato que contextualice política y socialmente las decisiones económicas: Bankia se creó en 2010 tras la fusión de varias cajas de ahorro (Caja Madrid, Bancaja…). Por su parte, Caixabank se creó el año 2011 a partir de lo que en su día fue La Caixa. Al igual que estos casos, decenas de cajas se convirtieron en bancos de la noche a la mañana y con ello desapareció el control público y social sobre las mismas.

Este proceso de bancarización se debió a presiones de la Unión Europea que tras la crisis del 2008 multiplicó su apuesta desreguladora reclamando el fin del control político sobre las entidades financieras. Tiene narices que precisamente tras una nueva crisis financiera donde se había vuelto a evidenciar que la mano invisible del mercado no funciona, se arremetiera contra la intervención pública, pero bueno, nada nuevo bajo el sol neoliberal. Lo cierto es que sendas leyes de cajas (2010/PSOE y 2013/PP) fueron aprobadas y con ello el control público y social sobre las mismas pasó a mejor vida.

Segundo apunte histórico y tan grave o más que el anterior: según las instituciones europeas las cantidades de dinero público que el estado ingresó en Bankia mediante el FROB y el SAREB superan los 40.000 millones de euros.  Hoy en día el estado tiene una parte de las acciones sobre Bankia a través del FROB, pero obviamente con la fusión en un banco más grande su participación será menor, el control público inferior y, además, la ministra Nadia Calviño no ha dudado en señalar que su intención es vender a buen precio las acciones y deshacerse del control de Bankia.

En resumen, en los últimos 10 años se han cargado una realidad económica tan importante como las cajas de ahorros que se crearon con una función social y de apuesta por la economía local. Las han convertido en bancos sin control público, se han gastado en ellas millones de euros de las arcas públicas y, por si fuera poco, han generado auténticos escándalos con las salidas a bolsa, en beneficio de unos pocos y a costa, como siempre de la gran mayoría.

  • Tras el crack del 29 una idea básica que se extrajo fue la idea de depositar el dinero en bancos más pequeños, por aquello del ‘too big to fall’, ¿Qué ha revertido esa tendencia? ¿Es la misma inercia del capitalismo hacia la monopolización?

El sistema capitalista ha tenido ya tres grandes crisis financieras. La primera en 1873, la segunda en 1929 y la tercera en el 2008. Cada vez que se produce una de ellas, y especialmente en la de 1929 hay cierta tendencia a reconocer los errores, aceptar que la economía no se autorregula, que es necesaria la intervención estatal, etc. En 1929 ello supuso el inicio del keynesianismo, el New Deal en Estados Unidos, la apuesta por el estado de bienestar, etc. Ciertamente la segunda guerra mundial y la necesaria economía de guerra también empujó en la dirección del control público de la economía. Pero poco a poco el neoliberalismo se abrió paso, la desregulación financiera e inmobiliaria se hicieron realidad y un gigante como Lehman Brothers cayó en 2008. Tras la crisis, Sarkozy, por ejemplo, hablo de refundar el capitalismo con tintes más sociales, pero como hemos visto, a los pocos meses un fantasma recorría todo Europa apostando de nuevo por la desregulación financiera y en nombre de un “rescate” millones de euros pasaron de la mano pública a la privada sin contemplación alguna.

Es cierto que han teorizado aquello del ‘too big to fall’, pero lo cierto es que posteriormente han dejado hacer (‘too big’) y que finalmente han sido los ciudadanos y ciudadana las que han pagado esa apuesta de no dejar caer a los grandes (‘to fall’). Ellos se llevan los beneficios mientras crecen y nosotros y nosotras pagamos los platos rotos cuando caen o simplemente para que no caigan.

Por otra parte, como enuncias en la pregunta, la tendencia hacia el monopolio o a la concentración del capital es una evidencia empírica que demuestra que en tiempos de bonanza el sistema de competencia actual es algo que beneficia a los más grandes y que los pequeños tienden a desaparecer. Con ello se crean las condiciones para la desaceleración o hundimiento de la economía y así nos ponemos a las puertas de una nueva crisis económica. En las tres crisis financieras mencionadas esa realidad se ha dado de forma inequívoca y demuestra que el sistema financiero no se vale por sí mismo y que la concentración y las fusiones bancarias son un error en cuanto marcan y aceleran el camino hacia una nueva crisis financiera.

  • ¿Genera una inestabilidad que puede hacer quebrar la economía? En el sentido de que adquirían una magnitud tan grande que los Estados no podrían solucionar las pérdidas o rescates

Efectivamente. Por poner un ejemplo, el coste del denominado último rescate bancario ha supuesto más de 60.000 millones de euros para el estado español y ello hace que la deuda del estado haya aumentado de forma importante y con ello el gasto de intereses sobre la misma. Cuanto más grande sean las entidades financieras y teniendo en cuenta que ha abandonado la apuesta por un sector público financiero, una nueva crisis financiera “obligaría” (obviamente desde el punto de vista del ‘establishment’ económico) a un nuevo rescate que nos volvería a costar miles y miles de millones. Eso hace que la economía dependa cada vez más de unos gigantes económicos de los cuales nosotros y nosotras, como sociedad, no tenemos ningún control sobre los mismos.

Repito ellos apuestan y si les sale bien ganan ellos, pero si les sale mal perdemos nosotros y nosotras. Es una aberración que no tiene ni pies ni cabeza, ni desde un punto de vista económico (sólo beneficia a unos pocos que quieren más beneficios en forma de dividendos) y mucho menos desde un punto de vista social y político, perdiendo peso sobre las decisiones que nos afectan como sociedad en una situación llena de incertidumbres económicas y sociales.

  • ¿Qué beneficios o inconvenientes puede implicar este oligopolio de estos posibles gigantes bancarios? ¿Crees que puede repercutir en el consumidor?

Además de la fusión mencionada se ha anunciado que puede haber más fusiones. El nombre de Kutxabank (el banco creado también a partir de las cajas vascas), por ejemplo, aparece ya en varias quinielas. Detrás de todas estas fusiones no hay más que un intento de mejorar los beneficios. ¿Cómo? El precio del dinero (interés) está en la actualidad muy bajo y por lo tanto el margen de maniobra de las entidades financieras es bastante pequeño en ese flanco. Por tanto, buscan disminuir costos. ¿Cómo? Reduciendo el número de sucursales y disminuyendo las plantillas, esto es, prejubilando o echando al paro a miles de personas. Los primeros cálculos de la fusión de Bankia y Caixabank hablan de que entre 5.000 y 10.000 personas perderán su trabajo y que centenares de sucursales serán cerradas y vendidas. Y repito, estas sucursales fueron algún día parte de cajas de ahorro creadas con dinero público y ahora se van a vender para engordar los bolsillos de los miembros de los consejos de administración y de los accionistas.

Por tanto, las consecuencias de las fusiones las vamos a pagar la gran mayoría: porque venden lo que fue de todos en su día (sucursales y patrimonio), porque van a enviar al paro a miles de personas y porque con todo ello (menos sucursales y personal) el servicio irremediablemente va a ser mucho peor. Las organizaciones de consumidores ya nos han alertado de estas consecuencias.

  • ¿De cara al futuro es viable la creación de bancos nacionales? ¿Sería positivo?

La creación de bancos y entidades públicas no es que sea viable es que es una necesidad sine qua non para llevar a cabo la transición social y ecológica que necesita una economía y una sociedad atravesada por una gran crisis de tres dimensiones como la nuestra: una crisis económica en el sentido tradicional del término que genera pobreza, paro y precariedad; una crisis de los cuidados que está evidenciando las consecuencias del sistema patriarcal y neoliberal y, finalmente, una crisis ecológica que reclama medidas urgentes y drásticas sino queremos que haya consecuencias irreversibles en el planeta para las próximas generaciones. Esta transición es urgente y necesaria y el sector público, también y sobre todo desde lo financiero, tiene que impulsar ese cambio radical hacia un nuevo modelo social y económico. El sistema financiero actual es el mejor ejemplo de la economía de casino y del sinsentido. Necesitamos un sistema financiero al servicio de la economía real y de la sociedad.

En mi opinión, ni el dinero ni el sistema financiero debieran ser instrumentos para la obtención de beneficio alguno. El dinero y el sistema financiero debieran de ser meros instrumentos de intercambio para una economía al servicio de las personas. Y sólo el sector público puede garantizarlo.

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