Monte Neme: todo por un like

La absurda fiebre por coleccionar likes en redes sociales tiene un nuevo capítulo en esta antigua mina de Wolframio de A Coruña, donde varios instagramers han sufrido reacciones por bañarse en estas tóxicas aguas. "Lo pasé un poco mal, sí, pero la foto lo valía", asegura una de ellas tras pasar dos semanas con vómitos y urticaria. 

Monte Neme: todo por un like

Hace unos meses, un grupo de parlamentarios de Reino Unido presentó un informe solicitando al gobierno británico que considere la adicción a las redes sociales como una enfermedad, puesto que afecta a la salud mental de los usuarios. Conociendo historias como la siguiente no nos quedan muchas dudas de que así es. Y es que la antigua mina de Wolframio del Monte Neme en A Coruña se ha puesto de moda entre instagramers e influencers, que aprovechan el llamativo escenario de la mina para realizar fotos con las que acumular el máximo número posible de likes. El agua color turquesa en contraste con los tonos ocre de la montaña parece ser que crea un entorno que cautiva irremediablemente al Homo Instagramer y le obliga a zambullirse a pesar de que sea una zona altamente tóxica. Un ejemplo lo tenemos en la siguiente usuaria de Instagram, que subió una foto bañándose entre los residuos (muy bonitos eso sí) de la balsa de la antigua mina. En los comentarios asegura que pasó dos semanas con vómitos y ronchas en la piel, pero que aún así valió la pena: "Lo pasé un poco mal, sí, pero la foto lo valía". Sin duda este caso debería adjuntarse como anexo en el informe de los parlamentarios británicos. 

Si bien este lugar lleva ya tiempo atrayendo a curiosos por lo llamativo del paisaje, la llegada del Homo Instagramer es más reciente, y debida al efecto llamada de artículos en revistas y webs que tienen un alto grado de influencia en ellos. En una afamada revista de viajes podemos leer lo siguiente en el artículo "Monte Neme: el secreto turquesa que los 'instragramers' gallegos no quieren que descubras". Citamos textualmente algunas frases del artículo:

  • Pese a estar destrozado, no tener acceso habilitado ni zona de descanso, atrae incluso a instagramers de todo el país, aún a riesgo de caer por un talud. Y es tan increíble como tiene que ser pisar otro planeta. ¿Qué? ¿Se te han puesto los dientes largos?
  • Lo tiene todo. Es tan perfecto como se pinta. Tanto que, por desgracia, algo tenía que acabar mal. El monte Neme es una gigantesca mole de metales pesados. Uno de ellos, el wolframio o tungsteno, es escaso en la corteza terrestre, pero muy necesario. Sirve tanto para un roto como para un descosido. Lo mismo te da para iluminar a la humanidad en su despertar tecnológico recubriendo los filamentos de las bombillas como para forrar y endurecer las armaduras y munición de tus tropas y así cometer barbaridades.

  • Se ha convertido en la nueva adquisición de instagramers e influencers, locos como están por paisajes que hagan juego con el color de sus zapatillas nuevas.

 

Detrás de este bello y peligroso paraje hay mucha historia. En la tradición local, el Monte Neme ya era un un lugar especial, donde se hallaba la "Eira das meigas". Posteriormente, los nazis descubrieron aquí wolframio, muy necesario en ese momento para reforzar su armamento. Hitler pidió entonces a Franco su extracción como pago por la ayuda prestada durante la Guerra Civil. Después de mucho tiempo abandonada, la mina fue comparada por Juan Cotino, ex vicepresidente de la Comunidad Valenciana imputado por corrupción. En 2012 la compañía que la explotaba quebró, y las instalaciones, sin las debidas medidas de seguridad pertinentes, se llenaron de agua. En 2014 una de las balsas reventó, contaminando las poblaciones cercanas con más de 24.000 metros cúbicos de agua y lodos. Desde entonces, el colectivo "Salvemos a Cabana" se esfuerza por imponer un poco de cordura y obligar a las autoridades a realizar un control administrativo ante los "riesgos para la seguridad y la salud", drenando y sellando estas balsas ante "el riesgo potencial de accidentes y a la toxicidad demostrada del agua". Esta asociación ( y algunas otras) asegura que en Monte Neme se incumple la legislación aplicable, tanto a nivel autonómico como europeo. A pesar de ello, los Homo Instagramers siguen realizando aquí sus ritos de apareamiento, como puede verse en el siguiente vídeo:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Videíto de nuestro recorrido ayer por el Monte Neme, antigua cantera gallega. #galicia #spain 🌍

Una publicación compartida de Diego Moroño Cores 🌍 (@diegomorono) el

 

Después de las meigas, nazis, corruptos e instagramers, parece lógico pensar que el siguiente paso en la historia del Monte Neme sea que un oportunista político (valga la redundancia) se haga eco del ruido mediático que están creando los baños tóxicos de la juventud afectada por la enfermedad del like y acabe precintando la mina. Sin embargo, alguna otra extraña carambola del destino también es posible. 

 

 

 

 

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