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PAULA DAPENA, FUTBOLISTA

La futbolista que se plantó en el homenaje a Maradona: «me han llegado amenazas de muerte»

Sentada en el campo, de espaldas, la mediocentro del dorsal 6 se planta en el homenaje a Diego Armando Maradona, fallecido tres días antes, el 25 de noviembre. Ella es Paula Dapena, pontevedresa de 24 años, y su gesto ha dado la vuelta a nuestro país. La futbolista se negó a guardar ese minuto de silencio por «un violador, pedófilo, putero y abusador», como explicaba a un diario local, desde el que su imagen se hizo tendencia en redes sociales y saltó a los grandes medios deportivos.
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La futbolista que se plantó en el homenaje a Maradona: «me han llegado amenazas de muerte»

Entrevista de Ana de Blas en El Común

Paula Dapena sabe bien qué otra noticia había quedado eclipsada en los informativos de todo el mundo por la muerte del exfutbolista: el 25 de noviembre es una fecha muy señalada para el movimiento de liberación de las mujeres por ser el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La contraposición duele. Ningún gesto se adoptó en los campos de fútbol por las víctimas de la violencia machista, mientras los homenajes al “dios” Maradona, un mito por la magia de su juego, pero también un hombre con un sórdido historial de violencia y abusos sobre mujeres y niñas, llegaban al extremo de declarar tres días de luto nacional en Argentina. Medio planeta llora por Maradona y celebra el gol homenaje de Messi a su ídolo, mientras, en otro lugar, la joven gallega se ha convertido en un símbolo de la dignidad de las mujeres. De nuevo, el contraste es doloroso, y en el mundo del fútbol, el abismo de poder entre las competiciones masculinas y femeninas es una señal muy clara del largo camino que queda por recorrer para la igualdad.

– ¿Qué pasó ese día de la famosa foto, cuando os comunicaron la decisión de guardar un minuto de silencio por Maradona?

– Yo me enteré porque una compañera leyó el comunicado de la Federación Española de Fútbol en el que se indicaba que se haría ese homenaje en todas las categorías nacionales –yo estoy en Primera Nacional, por detrás de la Primera y la Segunda División femeninas–. Fue de camino al partido. Y ahí ya dije: “yo no lo voy a hacer”. Estábamos ya en el campo en línea, y cuando la árbitra dijo que empezaba el minuto de silencio por Maradona me senté en suelo. Creo que para expresar que no estaba de acuerdo, sin faltar al respeto a quien quiera homenajearlo, era lo mejor que podía hacer.

– ¿Cómo reaccionaron tus compañeras, tuvisteis tiempo de valorarlo, hablarlo? ¿Crees que puede tener consecuencias negativas para ti o para tu equipo?

– No me sorprende haber sido la única. Algunas después me decían, “pensé que estabas de broma”, y les dije que yo en un acto así me niego a participar. En la foto no se aprecia muy bien, pero algunas de mis compañeras se están aguantando la risa porque no se esperaban que lo hiciera. Al presidente de mi club lo están llamando por todas partes, y en las redes sociales están lloviendo críticas. Desde el cuerpo técnico me apoyan, me preguntan cómo estoy, si necesito algo. No sé qué consecuencias puede tener, sé que no debería tenerlas porque yo no he faltado al respeto a nadie.

– ¿Qué ha supuesto la repercusión en los medios de comunicación y las redes sociales? ¿Te han acosado?

– Sí, acosan y me amenazan, por Twitter y por Instagram. Me han llegado amenazas de muerte. En un mensaje que leí esta mañana decía “menos mal que vives en España, porque si vivieras en Argentina ya estabas muerta”. Barbaridades de ese estilo. O tonterías como “bajó Maradona del cielo para meteros 10-0”. Y no solo a mí, entran también en los perfiles de mis compañeras, que nada tienen que ver con esto, para amenazarlas. Tenía las redes públicas y tuve que cerrarlas.

Ahora mismo tengo en Instagram alrededor de mil solicitudes, solo con amenazas. Aunque también hay muchos mensajes de apoyo, que son con los que realmente me quedo.

 ¿Qué le dirías a quienes insisten en separar la persona del futbolista?

– Yo creo que la persona que juega es la persona que se es. Separar el futbolista de la persona me parece una tontería como una casa. Sí que es verdad que Maradona futbolísticamente tenía unas habilidades espectaculares, nadie niega eso, pero como persona dejaba mucho que desear. Para ser deportista hay que tener unos valores, unos principios, y sobre todo respeto hacia los demás, más aún en un deporte colectivo. Todo lo que hizo Maradona en su vida personal no se puede olvidar. Y no es porque se haya drogado, muchas personas se drogan y se hacen daño a sí mismas, pero en el momento en que está haciendo daño a alguien más, golpea a una mujer o se acuesta con chicas menores de edad, es una línea que no se puede permitir cruzar.

 ¿Qué representa para ti Maradona?

Hay referentes que han hecho muchísimo más por el fútbol que él. Por ejemplo, en España tenemos a Andrés Iniesta, que además de ser un futbolista brutal, como persona da gusto escucharle hablar. En cuanto a jugadoras, la primera que conocí fue Verónica Boquete, ella fue la primera que se hizo realmente famosa en nuestro país y es una referencia para muchas niñas. También me parece grandísima como futbolista la estadounidense Alex Morgan. Y me gusta muchísimo como juega Virginia Torrecilla.

Para mí no representa nada. Es un jugador de fútbol que ganó un Mundial y que marcó un gol con la mano. No comparto esta mitomanía. 

 Tu foto se ha hecho famosa, has salido en todas partes. Sin embargo el fútbol femenino apenas tiene eco en los medios de comunicación, ¿qué opinas de la relación de los medios con vosotras?

– La verdad es que me parece un poco lamentable. Sí es verdad que ahora de vez en cuando salen más noticias, pero muchas veces no sale ni el nombre de la jugadora. No solo en el fútbol, también en otros deportes. Si se gana la Eurocopa, en vez de salir la noticia grande en portada ocupa un trocito de la parte de abajo. O leemos títulos como “Lydia Valentín, una Hércules con maquillaje”, como escribió el ABC sobre la campeona olímpica de halterofilia.

 ¿Crees que en el fútbol se consiente el machismo? ¿Dirías que hay un ambiente machista?

– Sí, totalmente. Ya se vio con esto de Maradona, se olvida todo lo que hizo a las mujeres porque jugaba bien al fútbol. Se permite lo que no se debería permitir. También se perdonan los fraudes a Hacienda, todo. Y hay actitudes muy machistas. En mi experiencia, se notaba cuando en un mismo equipo para las chicas no había material y para ellos sí lo hay. En los últimos años ya no se nota tanto en forma de insultos, ese mandarte a fregar o a la cocina, eso está desapareciendo. No sé si es una mejoría o porque al subir de categoría y cobrar entrada esa gente ya no quiere pagar para ver nuestros partidos.

La jugadora del Viajes Interrias FF está cursando un master de profesorado con la idea de ser docente en el futuro y es además una feminista comprometida, militante en las Juventudes Feministas de España y en Dofemco –Docentes Feministas por la Coeducación–, dos colectivos de mujeres que forman parte de la Confluencia Movimiento Feminista, que agrupa a casi 50 organizaciones del Estado español. En su cuenta de Twitter tiene fijada esta frase: “No hay nada más inclusivo que abolir el género”.

– En tus redes sociales te declaras abolicionista del género, ¿qué significa esto para ti?

– Desde que somos pequeñas, o pequeños, se nos asignan unos roles y estereotipos de género. Me parece que estas construcciones sociales que se hacen sobre las personas solo por nacer con un sexo u otro son lamentables, la opresión a las mujeres viene dada por ese género. Solo por nacer mujeres se nos considera más sensibles, se piensa que no nos puede gustar el fútbol y nos tienen que gustan las barbies; y a los hombres todo lo contrario, solo por nacer hombres se les asignan los estereotipos del fuerte, el valiente, a quien le gustan los superhéroes y el fútbol. Todo lo que se salga de ahí se ve “incoherente” en la sociedad. Mi hermana y yo éramos las únicas niñas en mi colegio que jugábamos al fútbol. Y sí que recibíamos insultos de compañeros de clase que nos llamaban “macholo”, “marimacho”. Yo siempre pasé de esas cosas, quería jugar al fútbol aunque me insultasen, demostrar que era mejor que ellos dentro del campo y así lo hice. Muchos entrenadores me hicieron capitana y a muchos les escocía que una niña estuviera por encima de ellos. Yo estaba orgullosa de mí misma y los comentarios o insultos me daban igual.

– A propósito de las reformas legales que se anuncian con la llamada “ley trans”, que abrirá la autoidentificación voluntaria del sexo, ¿crees que es justo que personas con biología de varón compitan con mujeres?

– No, para nada es justo. Las diferencias biológicas entre mujeres y hombres están ahí, son innatas, son inmutables. Incluso hormonándose o pasando por una cirugía, esto no se puede cambiar. Un sexo y otro son diferentes por sus capacidades físicas. Sí es verdad que hasta cierta edad pueden jugar juntos chicas y chicos: hasta los trece años yo jugué con chicos y no hubo ningún problema, a partir de los catorce años empezaba a haber grandes diferencias físicas. Si un equipo senior como es el mío, que ya tenemos más de veinte años, se enfrenta a un equipo masculino de dieciséis años, nos da físicamente mil vueltas. Solo hay que ver cómo están desarrollados muscularmente, la fuerza y la resistencia que tienen. Nosotras trabajando el doble no conseguimos ni la mitad.

 ¿Crees que las deportistas están informadas de esto? ¿Hay alguna movilización entre vosotras para defenderos o marcar vuestra postura ante estas reformas?

– Si meten a un hombre que en las categorías masculinas no consiguiera nada, en una categoría femenina, solo por las capacidades físicas que tiene puede conseguir lo que no pudo ganar en las categorías masculinas. Las mujeres no son conscientes del daño que esto puede hacer a todo lo que se ha hecho hasta ahora, cuando estamos luchando desde pequeñas para conseguir más igualdad en el deporte. Intento debatir este tema con otras deportistas, pero no les gusta hablar de ello. Muchas me siguen en redes sociales y me preguntan “¿odias a las mujeres trans?” y pienso, qué tendrá que ver una cosa con la otra. A la gente le falta información y no quiere abrir los ojos a la realidad y darse cuenta de que están defendiendo algo que contradice a la ciencia. Digamos que lo hacen por empatía. Y yo les pregunto “¿qué es sentirse mujer?”, y no me dan una respuesta.

– La presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano, se comprometió el pasado septiembre a que la Primera Iberdrola, la máxima división del fútbol femenino en España, sería considerada liga profesional desde la próxima temporada. Unos meses antes, en febrero de 2019, se consiguió el primer convenio colectivo del fútbol femenino en una liga europea. ¿Crees que esta profesionalización anunciada será un avance?

– Sí, se van consiguiendo cosas. Cuando el fútbol femenino empieza tener más difusión, saliendo en televisión, los salarios de las jugadoras pueden empezar a subir un poco más. Aunque nunca van a alcanzar los 24 millones que cobra Leo Messi al año, por lo menos los equipos tendrán para pagar a sus jugadoras y que puedan vivir de ello. El salario de las futbolistas no se lo pueden permitir los clubes pequeños, y muchos equipos que ascienden tienen que volver a bajar por no tener dinero para ello.

 Cuando Irene Lozano dice que “para las jóvenes el fútbol femenino es una causa”, ¿crees que este Gobierno es coherente con las deportistas?

– Yo creo que el Gobierno no es coherente, para nada. Dice que defiende a las mujeres, pero va a dejar que los hombres ocupen sus espacios.

– En los últimos años el fútbol femenino español ha vivido un cambio histórico en su visibilidad, reconocimiento y nivel de competición. La subida comienza desde la base: entre 2003 y 2013, el número de jugadoras federadas pasó de 11.300 a 40.606 licencias, un incremento de más del 300%. ¿Te parece esperanzador este gran crecimiento?

– Sí, y yo que lo he vivido desde dentro tengo muchas esperanzas. Hemos pasado de “el fútbol no es para mujeres” a que empiecen a salir en la televisión y que vaya a haber liga profesional. Se van dando pasos pequeños pero que determinan mucho, aunque vaya lento merece la pena. Ojalá las niñas que empiezan a jugar ahora tengan lo que las de antes no tuvieron, que puedan disfrutar del fútbol como los niños, como realmente se debe disfrutar.

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