Depresión, la pandemia del siglo XXI

El 13 de enero se celebra el Día Mundial de la lucha contra esta enfermedad mental que afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Una lacra invisibilizada e infravalorada por la sociedad, pero que según la OMS será en 2030 la primera causa de discapacidad en jóvenes y adultos
Foto: Pixabay
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Depresión, la pandemia del siglo XXI

La depresión afecta según la Organización Mundial de la Salud a más de 300 millones de personas. En España, se calcula que el 5% de la población la sufre. Sin embargo, muchas de las personas afectadas por sus síntomas están sin diagnosticar y, por tanto, ni contabilizan para las estadísticas ni tampoco se someten a un tratamiento adecuado.

Las cifras son escalofriantes:

  • Casi la mitad de los suicidios tienen como origen la depresión.
  • 1 de cada 10 bajas en España se deben a esta enfermedad.
  • El 86 % de los europeos que la padecen están en edad de trabajar.
  • Afecta al doble de mujeres que de hombres.
  • Entre el 8 y el 15% de la población la sufre en algún momento de su vida.

No se puede determinar una única causa que genere depresión. Son múltiples los factores que aumentan el riesgo de padecerla, entre los que destacan: factores genéticos, dificultades socioeconómicas, abuso sexual, exclusión, escasa red social y familiar o pérdida de seres queridos. Las enfermedades crónicas o cualquier condición que produzca dolor crónico también aumentan el riesgo de padecer depresión.

Actuar ante los primeros indicios es imprescindible para evitar caer en en las garras de esta enfermedad y que los síntomas que provoca se prolonguen en el tiempo. Entre los más habituales: tristeza, irritabilidad, pérdida del interés y de la capacidad de sentir placer por las cosas que antes generaban motivación, dificultad para atender y concentrarse, disminución del nivel de energía o alteraciones en el sueño y el apetito, entre muchos otros.

Pero para actuar ante estos primeros indicios se vuelve imprescindible normalizar entre la sociedad esta enfermedad, que todavía sigue siendo una gran desconocida a pesar de las cifras. Os dejamos con un texto de Andressolo, una persona que conoce bien esta enfermedad, y que os recomendamos que sigáis en sus múltiples facetas creadoras:

Sufrir una depresión grave es una de las cosas más horribles que le pueden pasar a alguien. Hay gente que vive sufriendo años y años, y otra que sufre durante muchos meses anualmente. Y otra que tiene alguna depresión grave en su vida y ya le llega para saber qué es sufrir eso. Y otra que tiene microdepresiones de horas, días o semanas en los que no es que sufra necesariamente menos que quien lleva meses deprimido. Puede de hecho que se olvide de los momentos en los que no está deprimido (tu mente los borra) y su sensación general sea muy similar a la de quien lleva meses deprimido.

Estar deprimido te impide disfrutar de las cosas, te roba la motivación, la ilusión, las ganas, la alegría, la esperanza, la capacidad, el ánimo, afecta a tu vida social, te hunde la autoestima, causa problemas físicos que pueden acarrear dolores crónicos de por vida… Hay gente que se piensa que estar deprimido es una tontería que se quita con un buen sopapo, o que simplemente es tener una mala actitud ante la vida (también se piensa que por verte reír alguna vez eso ya significa que te inventas eso de que estás deprimido). Una vez más los problemas mentales son tomados a cachondeo sólo porque no tienen una representación física fácilmente observable. Esto lleva a tener que escuchar miles de comentarios cínicos, insensibles, burlones o discriminatorios. Y es que decirle a quien está deprimido que su problema es de actitud es como decírselo a un tetrapléjico. Pero en el segundo caso quedas muy mal, se ve muy feo. Si dices eso de una persona deprimida recibirás el apoyo de muchas personas que han tenido la suerte de no conocer qué es eso. Yo, aunque respeto su opinión, les partía la cara a todas.

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