Los nativos estadounidenses, víctimas de la pobreza generalizada

La injusticia y la opresión siguen campando a sus anchas en Estados Unidos. El capitalismo salvaje sigue condenando a miles de personas a la desesperación y el racismo institucionalizado sigue marginando a aquellos que son considerados como “inferiores” por el simple hecho de tener otro color de piel. Exterminados durante siglos, marginados actualmente, los nativos estadounidenses son la etnia con la tasa de pobreza más alta (entre un 25.4% y el 27%) en los Estados Unidos de América. 

"Tierras indias en venta", cartel gubernamental de 1910.
"Tierras indias en venta", cartel gubernamental de 1910.
Los nativos estadounidenses, víctimas de la pobreza generalizada

Si repasamos la historia de Estados Unidos, observaremos que el país se ha construido a golpe de fusil, sangre y lágrimas. Y si, cualquier lector puede afirmar que en el mundo existen pocos países que no se han formado así, pero el caso estadounidense, reviste de especial gravedad.

Antes de la colonización europea, lo que hoy conocemos como Estados Unidos estaba compuesto por diferentes pueblos que, aunque muchas veces estaban enfrentados entre sí, eran soberanos. No obstante, entre los siglos XVI y principios del XX, los nativos americanos sufrieron una implacable limpieza étnica por parte de los colonizadores europeos que pretendían extender sus dominios al otro lado del Atlántico.

Fueron cientos de miles los que perdieron su vida en las constantes batallas o masacres que se registraron, y se registraron muchas. Por otro lado, miles de personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares y lugares sagrados. Durante el siglo XIX, por ejemplo, pueblos enteros compuestos por nativos americanos fueron forzados a abandonar sus tierras y posteriormente reubicados en emplazamientos que el Gobierno consideraba como “aptos”.

A día de hoy, la población indígena en el país se cifra entre 2,5 y 6 millones de personas, de los cuales el 23% vive en áreas indias americanas o aldeas nativas de Alaska. Según los datos oficiales, los nativos americanos son los que sufren con mayor intensidad la marginación estructural en Estados Unidos. Un claro ejemplo de este hecho es su bajo poder adquisitivo comparando con la media nacional.

En 2016, el último año en el que hay datos disponibles del censo, la renta familiar media en las reservas estaba aproximadamente un 70% por debajo de la media nacional de 57.617$. Poco más del 20% de estas familias ganaban menos de 5.000$ al año. Más del 25% de las poblaciones de las reservas viven por debajo del nivel oficial de pobreza, comparado con el 13% de Estados Unidos en su conjunto - Mises Institute

Según Native American Aid, muchos de los hogares compuestos por nativos americanos están superpoblados y solo obtienen ingresos de la seguridad social, discapacidad o por ser veteranos. Por ejemplo, solo uno de cada tres hombres nativos tiene empleo a tiempo completo durante todo el año en las comunidades más pobres. La escasez de empleos y la falta de oportunidades económicas significan que, dependiendo de la reserva, de cuatro a ocho de cada diez adultos estén desempleados.

Otro de los problemas que se subraya es la de la falta de viviendas. Según Indian Country Today, en 2004 había 90.000 familias sin hogar o mal habitadas. El 30% de las viviendas estaban superpoblabas y menos del 50% de ellas estaban conectadas a una alcantarilla pública. Además, muchos nativos viven en viviendas que se podrían considerar como deficientes. En 2003, por ejemplo, alrededor del 40% de las viviendas en las reservas se consideraban inadecuadas. Tal y como se subraya desde Native American Aid, “no es raro que 3 o más generaciones vivan en una casa de dos dormitorios con tuberías, instalaciones de cocina, aire acondicionado y calefacción inadecuadas”.

Muchas de las familias que viven en las reservas viven sin servicios básicos como el agua corriente, teléfono o la electricidad. Por ejemplo, en 2011 había más de 120.000 hogares sin servicios básicos de saneamiento del agua. Además, el 23% de los hogares nativos destinan el 30% o más de los ingresos de su hogar solo a la vivienda, según la ONG The Red Road.

Hasta la década de 1990, las hipotecas no eran efectivas en las reservas. Muchos todavía no pueden obtener una hipoteca debido al mal crédito o la falta de fondos para el pago inicial. En ese sentido, el mercado de la vivienda es similar a los mercados de alimentos o empleo, apenas existe – The Red Road

En términos de salud, en 2010 la esperanza de vida de los nativos era de 5 años menos si lo comparamos con la media estadounidense. En 2006, alrededor del 55% de los nativos dependían del Servicio de Salud Indígena para recibir atención médica. Además, según se subraya desde Native American Aid, las presiones para cambiar de una forma de vida tradicional a un estilo de vida occidental han impactado “dramáticamente” en la salud y el bienestar de los pueblos nativos. Los datos proporcionados por esta organización son los siguientes:

  • La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte de los indios americanos.
  • Debido al vínculo entre la enfermedad cardíaca, la diabetes, la pobreza y la calidad de la nutrición y la atención médica, el 36% de los nativos con enfermedades cardíacas morirán antes de los 65 años en comparación con el 15% de los caucásicos.
  • Los indios americanos tienen un 177% más de probabilidades de morir de diabetes.
  • Tienen un 500% más de probabilidades de morir de tuberculosis.
  • El 82% tiene más probabilidades de morir por suicidio.
  • Las tasas de cáncer y las disparidades relacionadas con el tratamiento del cáncer son más altas que para otros estadounidenses.
  • Las tasas de mortalidad infantil son un 60% más altas que las de los caucásicos.

Según la ONG The Red Road, la mayoría de las comunidades nativas luchan con problemas sistémicos relacionados con el acceso a alimentos saludables:

Uno de cada cuatro indígenas estadounidenses experimenta inseguridad alimentaria debido al escaso acceso a alimentos y empleo, en comparación con solo uno de cada ocho en la población estadounidense en general. Las tiendas de comestibles son pocas y distantes, lo que deja a las tribus en gran medida dependientes de fuentes externas para la alimentación. Además, las tasas de pobreza son tan altas que pocas familias pueden pagar opciones de alimentos saludables y, por lo tanto, recurren a alternativas de bajo precio y baja nutrición. Esto da lugar a muchos problemas de salud, como diabetes, enfermedades cardíacas, obesidad y afecciones relacionadas – The Red Road.

El gobierno federal estadounidense es el responsable de administrar los asuntos de los nativos americanos, en beneficio (en teoría) de todos ellos. Pero a todas luces, el gobierno no ha cumplido con esta responsabilidad. Estas son algunas de las medidas mediante las cuales el gobierno norteamericano mantiene a los nativos americanos en la pobreza:

  1. Las tierras indígenas son propiedad y están administradas por el gobierno federal. El presidente del tribunal, John Marshall, puso a los nativos americanos en el camino hacia la pobreza en 1831 cuando caracterizó la relación entre los indios y el gobierno como "parecida a la de un pupilo con su tutor". Con estas palabras, Marshall estableció la doctrina del fideicomiso federal, que asigna al gobierno como el administrador de los asuntos indios. Esa tutela continúa hoy, pero no ha servido bien a los indios.
  2. Casi todos los aspectos del desarrollo económico están controlados por agencias federales. Todos los proyectos de desarrollo en tierras indias deben ser revisados ​​y autorizados por el gobierno, un proceso que es notoriamente lento y oneroso. En tierras indias, las empresas deben pasar por al menos cuatro agencias federales y 49 pasos para obtener un permiso para el desarrollo de energía. Fuera de la reserva, solo se necesitan cuatro pasos. Esta burocracia evita que las tribus capitalicen sus recursos.

  3. Las reservas tienen un marco legal complejo que dificulta el crecimiento económico. Gracias al legado del control federal, las reservas han complicado los sistemas legales y de propiedad que son perjudiciales para el crecimiento económico. La jurisdicción y la propiedad de la tierra pueden variar ampliamente en las reservas como resultado de las  políticas  de asignación del gobierno del siglo XIX. Navegar por este complejo sistema dificulta el desarrollo y el crecimiento en tierras indias.

  4. Las regulaciones energéticas dificultan que las tribus desarrollen sus recursos. Darrin Old Coyote, presidente de la Tribu Cuervo en Montana, lo  expresa claramente : "La guerra contra el carbón es una guerra contra nuestras familias y nuestros hijos". El carbón proporciona la mayor oportunidad económica para la tribu empobrecida, pero las regulaciones están dificultando que la tribu capitalice sus recursos naturales. Algunos incluso  intentan evitar que  la tribu exporte carbón a Asia.

  5. El gobierno federal ha maltratado repetidamente los activos indios. Las tribus históricamente tenían poco o ningún control sobre sus recursos energéticos. La Oficina de Asuntos Indígenas fijó las regalías, pero la agencia constantemente infravaloraba los recursos indios. Una comisión federal concluyó en 1977 que los arrendamientos negociados en nombre de los indios estaban "entre los acuerdos más pobres que se hayan hecho".

De este modo, los nativos estadounidenses, exterminados a lo largo de la historia y marginados actualmente, siguen sufriendo los efectos de un sistema político que los considera ciudadanos de segunda clase. A día de hoy, muchos de ellos siguen enfrentándose a la pobreza generalizada, a los problemas de salud derivados de una vida no acorde con sus tradiciones y a la injusticia ambiental.

Elise Gould on Twitter: "And, while the Native American poverty ...

La trágica muerte de George Floyd ha servido para mostrar que una parte de la sociedad estadounidense rechaza categóricamente los abusos y las injusticias que sufren día tras día miles de personas pertenecientes a las minorías étnicas que componen el país. No obstante, la mayoría de las veces, la dramática situación de los nativos americanos, los habitantes originarios de ese país, pasa de ser percibida y no copa los titulares de los diarios más importantes.  

El pasado, sobre todo si está inmerso en la oscuridad, condiciona el desarrollo de un país. No obstante, la reconciliación con el pasado y la reparación real tienen el poder de crear un futuro mejor. ¿Será el pueblo estadounidense capaz de hacerlo?

 

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