MH17: manipulaciones al descubierto

Un nuevo documental sobre la tragedia del MH17 muestra a través de testimonios y pruebas una serie de encubrimientos, ocultamiento de registros, testimonios falsos y decomisos del FBI en la investigación sobre el accidente. Desgranamos "MH17 Call for Justice", de equipo de periodistas independientes Bonanza Media

MH17: manipulaciones al descubierto

El nuevo documental de Max van der Werff, el principal investigador independiente del accidente del vuelo MH17 de Malaysia Airlines, reveló evidencias revolucionarias de manipulación y falsificación de materiales utilizados para la acusación, ocultamiento de las grabaciones de señales de radar de la Fuerza Aérea de Ucrania y mentiras por parte de los gobiernos neerlandés, ucraniano, estadounidense y australiano. Un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de Malasia también reveló, por primera vez, un intento de los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) de apoderarse de las cajas negras del avión derribado.

Las fuentes que han permitido el descubrimiento son de origen malayo: el Primer Ministro de Malasia Mohamad Mahathir; el coronel Mohamad Sakri, el oficial a cargo de la investigación del MH17 para el Departamento del Primer Ministro y el Consejo de Seguridad Nacional de Malasia después del accidente el 17 de julio de 2014; y un análisis forense, realizado por la empresa malaya OG IT Forensic Services, de las cintas telefónicas proporcionadas por el Servicio Secreto Ucraniano (SBU) que los fiscales holandeses han declarado auténticas.

Entre las 298 víctimas del MH17 había 192 holandeses, 44 malayos, 27 australianos, 15 indonesios. El recuento de los ciudadanos varía debido a que la  declaración de la línea aérea no tomó en cuenta a las personas con doble nacionalidad de Australia, el Reino Unido y Estados Unidos. En este documental el gobierno de Malasia, uno de los cinco miembros del Equipo Conjunto de Investigación (JIT), pone en duda los hallazgos publicados y la reciente acusación de sospechosos rusos denunciados por los funcionarios holandeses a cargo del JIT. Además de Malasia y los Países Bajos, los miembros del JIT son Australia, Ucrania y Bélgica. La exclusión de Malasia del JIT al principio y la inclusión de Bélgica (en la lista de los pasajeros del MH17 constaban 4 ciudadanos belgas) nunca se han explicado.

Nuevas revelaciones

El documental revela la evidencia del gobierno de Malasia de que las declaraciones de los testigos del JIT fueron manipuladas. Las fotografías, los vídeos y las cintas telefónicas han sido manipulados por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), algo inadmisible en un proceso penal en un corte malayo u otro tribunal nacional  o internacional.

También por primera vez, el gobierno de Malasia revela cómo se interpuso contra los intentos de EEUU de llevar a cabo un ataque militar de la OTAN en el este de Ucrania durante la primera semana después del accidente. La coartada sería rescatar el avión, los cuerpos de los pasajeros y la evidencia de lo que  había causado el accidente. No obstante, la operación tenía como objetivo real suprimir los movimientos separatistas en el Donbass y actuar contra Crimea, controlada por los rusos.

El documental da a conocer también una operación militar secreta de Malasia en la que se hizo cargo de las cajas negras del MH17 el 22 de julio, lo que impidió que Estados Unidos y Ucrania las incautaran. La operación de Malasia, revelada en la película por el coronel del ejército malayo que la dirigió, quitó a los interesados la evidencia que serviría para el encubrimiento y así reforzó la oposición del gobierno alemán al ataque armado y obligó a los holandeses a suspender la invasión el 27 de julio.

El documental de Max van der Werff y Yana Yerlashova, de 28 minutos, acaba de estrenarse. Yerlashova fue la directora y coproductora de la película, junto con van der Werff y Ahmed Rifazal. Vitaly Biryaukov dirigió la fotografía:

Y aquí la entrevista completa con el Primer Ministro Mahathir, que fue publicada previamente:

Mahathir revela por qué los gobiernos estadounidense, neerlandés y australiano intentaron excluir a Malasia del JIT en los primeros meses de la investigación. Durante ese período, los oficiales de EEUU, los Países Bajos, Australia y la OTAN desplegaron un plan según el cual 9.000 soldados entrarían al este de Ucrania, aparentemente para asegurar el lugar del accidente, los restos de la aeronave y los pasajeros y en respuesta al papel que supuestamente había interpretado Rusia en la destrucción del MH17 el 17 de julio (mas detalles).

Aunque la oposición alemana a la intervención militar obligó a suspenderla, los australianos enviaron una unidad de fuerzas especiales de 200 personas a los Países Bajos y luego a Kiev. La Unión Europea y Estados Unidos siguieron con sanciones económicas contra Rusia el 29 de julio. La resistencia del gobierno de Malasia (cuyo representante máximo fue el Primer ministro Najib Razak) a los intentos de EEUU de culpar a Moscú por el derribo del avión se le hizo evidente al entonces presidente Barack Obama en las primeras horas después del incidente.  Se puede seguir esa historia aquí y aquí.

Tras una insólita decisión de participar en el nuevo documental, el sucesor de Najib, el Primer ministro Mahathir, aseguró:

Desde el principio y hasta ahora no nos han permitido entrar en el asunto. Esto es injusto y raro. Así que podemos ver que ellos realmente no están buscando las causas del accidente y quién fue el responsable. Ya han decidido que ese debe ser Rusia. Nosotros no podemos aceptar ese tipo de actitud. Estamos interesados en la supremacía de la ley, en la justicia para todos, independientemente de quién esté implicado. Tenemos que saber quién realmente lanzó el misil y solo entonces podremos aceptar el informe como la completa verdad

El 18 de julio, en la primera rueda de prensa del gobierno de Malasia después del derribo, Najib anunció acuerdos que había concluido por teléfono con Obama y Petro Poroshenko, el entonces presidente de Ucrania. "Obama y yo acordamos que la investigación no se ocultará y que los equipos internacionales deben tener acceso a la escena del accidente". [Najib] dijo que el presidente ucraniano se comprometió a realizar una investigación completa, exhaustiva e independiente y que los funcionarios de Malasia serían invitados a participar. "Él también confirmó que su gobierno negociaría con los rebeldes en el este del país para establecer un corredor humanitario al lugar del accidente", dijo Najib. Además, el Primer ministro avisó que nadie debía eliminar los escombros o la caja negra de la escena. “El gobierno de Malasia está enviando a Kiev un vuelo con un Equipo especial de asistencia y rescate en casos de emergencia de Malasia, así como un equipo médico. Pero debemos averiguar exactamente qué sucedió con este vuelo,  y lo haremos. No se puede dejar ni una piedra intacta”.

Las cajas negras, clave

El documental revela lo que sucedió después a base de una entrevista con el coronel Mohamad Sakri, el jefe del equipo malayo. La declaración de Sakri, filmada en su oficina en Putrajaya, es la primera que la prensa ha hecho pública fuera de Malasia en cinco años. Hace un año, Sakri en parte dio cuenta de su misión a un periódico malayo.

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"Hablé con mi primer ministro [Najib]", dice el coronel Sakri. "Me ordenó que fuera al lugar del accidente inmediatamente". En ese momento, Sakri era un funcionario de seguridad de alto rango en la División de gestión de riesgos de desastre del Departamento del Primer Ministro. Sakri dice que después de que su equipo llegó a Kiev, los funcionarios de Poroshenko pararon a los malayos. "No se nos permitió ir allí ... así que me llevé un pequeño equipo, salimos de Kiev y fuimos a Donetsk en secreto". Allí Sakri recorrió el lugar del accidente y se reunió con funcionarios de la administración separatista de Donetsk encabezada por Alexander Borodai.

Con once hombres, incluidos dos expertos médicos, un responsable de circulación y comandos del ejército malayo, Sakri llegó al lugar antes que el convoy armado que escoltaba a unos oficiales de los gobiernos de Australia, Holanda y Ucrania. Estos últimos fueron bloqueados por las unidades separatistas de Donetsk. La agencia de prensa estatal australiana ABC informó que su convoy militar, presionado desde Kiev por la aparición de Julie Bishop y Frans Timmermans, los ministros de Asuntos Exteriores australiano y neerlandés, se había visto obligado a abandonar la misión. Eso ocurrió después de que el coronel Sakri se hiciera cargo de las cajas negras del MH17 en una ceremonia de entrega filmada en la oficina de Borodai en Donetsk el 22 de julio.

Fuentes estadounidenses entrevistadas por Wall Street Journal  declararon que en el momento en que "el éxito de la misión [de Sakri] logró una victoria política para el gobierno del Sr. Najib ... también entregó un regalo a los rebeldes en forma de un acuerdo firmado por el principal funcionario de Malasia presente en Donetsk, que llama al lugar del accidente 'el territorio de la República Popular de Donetsk' ... Ese reconocimiento podría contrariar a Kiev y Washington, que se han esforzado por no dar credibilidad a los rebeldes, cuyos líderes principales son ciudadanos rusos con pocos vínculos con el área. La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, dijo en una sesión informativa el lunes que la negociación "de ninguna manera legitima" a los separatistas.

La radio estatal australiana luego informó que el gobierno ucraniano afirmaba que la evidencia de la caja negra mostraba que "la razón de la destrucción y el accidente del avión fue una masiva descompresión explosiva, resultado de múltiples perforaciones de metralla como consecuencia de la explosión de un misil”. Fue una falsificación: la evidencia procedente de las cajas negras, la grabadora de voz de la cabina del piloto y la grabadora de datos de vuelo, de la cual la Junta de Seguridad Holandesa dio cuenta  por primera vez  en septiembre, seis semanas después, no mostraron nada de eso; lea lo que revelaron sus pruebas.
 
Julie Bishop, ministra de Relaciones Exteriores de Australia, afirmó  en Kiev el 24 de julio que estaba negociando con los ucranianos para que el equipo australiano en el país portara armas. "No creo que jamás recurramos a [las armas]", dijo a su agencia estatal de noticias, "pero es un plan de contingencia, y sería imprudente no incluirlo en este tipo de acuerdo. Pero repito que nuestra misión está desarmada porque es una misión humanitaria ".

2-26En Kiev, el 24 de julio de 2014, de izquierda a derecha: Ministra de Relaciones Exteriores de Australia, Julie Bishop; Ministro de Asuntos Exteriores de Holanda, Frans Timmermans, Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Pavlo Klimkin. Fuente: https://www.alamy.com/ El plan de intervención de la OTAN aún estaba en discusión, pero las cajas negras ya estaban bajo el control de Malasia.

Al hablar con su radio estatal, Bishop estaba ocultando que el plan de intervención armada, que incluía a 3.000 soldados australianos, había sido suspendido. Ella también estaba ocultando que las cajas negras ya estaban en posesión del coronel Sakri. El documento firmado por Sakri para la entrega de las cajas negras aparece en el nuevo documental. Sakri lo firmó en persona y agregó el sello del Consejo de Seguridad Nacional de Malasia.

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El coronel Sakri dice en la película que los líderes de Donetsk expresaron su sorpresa ante el retraso de los malayos en llegar al lugar del accidente para recuperar las cajas negras  [05:47]. "¿Por qué llegan tan tarde?", dijo [Borodai] ... creo que [eso fue] muy divertido ".

Sakri continúa diciendo que la misión especial de monitoreo de la OSCE en Ucrania le pidió que les entregaran las cajas negras; él se negó. Luego fue recibido por agentes del FBI [06:56]. “Se me acercaron para que yo les mostrara la caja negra. Dije que no ”. También informa que en Kiev el gobierno ucraniano intentó “obligarme a dejarles las cajas negras a ellos. Nosotros dijimos que no. No podemos. No podemos permitirlo ".

El permiso del coronel Sakri para hablar con la prensa fue autorizado por sus superiores en la administración del Primer ministro en Putrajaya, y sus revelaciones se habían concordado con ellos de antemano. Los comunicados posteriores del gobierno de Kiev que justificaban la acusación de los rusos en el derribo han incluido grabaciones de cintas telefónicas, que fueron presentadas el mes pasado por el JIT como evidencia en la acusación de cuatro ciudadanos rusos (más detalles).

Van der Werff y Yerlashova contrataron a OG IT Forensic Services, una empresa malaya especializada en el análisis forense de audios, videos y materiales digitales para procedimientos judiciales, con el fin de examinar las cintas telefónicas. La empresa de Kuala Lumpur ha sido avalada por el Colegio de Abogados de Malasia. El informe técnico completo de 143 páginas se puede leer aquí.

2-28Los hallazgos comunicados por Akash Rosen e ilustrados en el documental consisten en que las grabaciones telefónicas han sido recortadas, editadas y falsificadas. La fuente de las cintas, según afirmó el oficial de policía holandés y  jefe del Servicio Nacional de Investigación Criminal de los Países Bajos Wilbert Paulissen en la conferencia de prensa del JIT celebrada el 19 de junio, fue el SBU de Ucrania. Un analista alemán, Norman Ritter, informa ante la cámara de van der Werff sobre la falsificación de las cintas y la manipulación de pruebas.
 
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Izquierda: el jefe de la policía holandesa Paulissen sonríe al reconocer durante la conferencia de prensa del JIT del 19 de junio de 2019 que la evidencia de las cintas telefónicas sobre la cual se basan las acusaciones de los cuatro ciudadanos ​​rusos procedía del SBU ucraniano. [16:02] Derecha: Norman Ritter presentó su análisis al entrevistador Billy Sixt para mostrar que la evidencia de la cinta telefónica se falsificó mediante nueve "manipulaciones" separadas. 

Serguei Dubinsky, uno de los cuatro acusados ​​por el JIT el mes pasado, testifica en el minuto 17 del documental. Él dice que sus hombres recuperaron las cajas negras del lugar del accidente y las entregaron a Borodai el 17 de julio a las 23:00 horas; la destrucción de la aeronave ocurrió a la 13:20. Dubinsky testifica que no recibió órdenes y no participó en el derribo. En cuanto a la evidencia de la grabación telefónica en su contra, Dubinsky dice que las llamadas se realizaron días antes del 17 de julio y fueron editadas por el SBU. "Les desafío a publicar las conversaciones sin cortar, y es cuando ustedes obtendrán una imagen real de lo que se discutió"  [17:59].

Van der Werff y Yerlashova filmaron en el lugar del accidente en el este de Ucrania. Se entrevistó a varios testigos locales, entre ellos un hombre llamado Alexander del pueblo  Torez y Valentina Kovalenko, una mujer de la aldea agrícola de Octubre Rojo (Krasny Oktiabr). El hombre dice que el lanzamisiles que, según la versión del JIT, había sido transportado desde la frontera rusa el 17 de julio, había llegado a Torez al menos uno, posiblemente dos días antes del derribo del 17 de julio; no corrobora los detalles que permitan identificarlo, según lo ha hecho el JIT, como un sistema Buk.

Kovalenko, retratada por primera vez en un documental de la BBC hace tres años (a partir de [16:50]) como testigo "único" del lanzamiento del misil, aclara con mayor precisión que la BBC el lugar desde el cual se había lanzado el misil que ella vio.

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El documental de la BBC, “The Conspiracy Files. Quién derribó MH17 ", min. [27:00]. La BBC emitió sus declaraciones en tres episodios en abril-mayo de 2016 (resumen de las declaraciones)

Le pedimos expresamente [a Kovalenko] que indicara la dirección exacta de donde había volado el misil. Luego le pregunté dos veces si tal vez había venido de la dirección del lugar de lanzamiento identificado por el JIT. Ella no había visto ni el lanzamiento ni un penacho de humo desde allí. Tenga en cuenta que el "lugar de lanzamiento" del JIT está a menos de dos kilómetros de su casa y jardín. La BBC omitió esta parte crucial de su testimonio - Van der Werff

Según afirma Kovalenko en el nuevo documental, el lugar del que se realizó el lanzamiento y que ahora se ha identificado con precisión, "en ese momento estaba el ejército ucraniano". Kovalenko también recuerda que en los días previos al lanzamiento del misil del 17 de julio, había un avión militar ucraniano operando en el cielo sobre su aldea. Ella dice que utilizaron técnicas de evasión, tales como volar a la sombra de aviones civiles que también vio al mismo tiempo. El 17 de julio, otros tres aldeanos le dijeron a Van der Werff que habían visto un avión militar ucraniano cerca y en el momento del accidente del MH17.

Al concluir el documental, Van der Werff y Yerlashova presentan una entrevista anterior filmada en Donetsk por el periodista holandés independiente Stefan Beck, cuya visita al área los funcionarios del JIT habían tratado de prevenir. Beck entrevistó a Yevgueny Volkov, quien había sido un controlador aéreo de la Fuerza Aérea Ucraniana en julio de 2014. Se le pidió a Volkov que comentara las declaraciones del gobierno de Ucrania, respaldadas por el informe de la Junta de Seguridad de los Países Bajos tras el accidente y en informes posteriores del JIT, de que no hubo registros de señales de radar del espacio aéreo en el momento del derribo porque los radares militares ucranianos no estaban operativos.

Volkov explicó que el 17 de julio había tres radares en "alerta máxima" en Chugúiev porque "de allí despegaban los aviones de combate". Chugúiev está a 200 kilómetros al noroeste del lugar del accidente. El controlador aéreo negó la declaración de que las reparaciones de un radar significaban que ninguno de los tres estaba funcionando. En Ucrania se hicieron registros de señales de radar sobre la ubicación y la hora del ataque del MH17, dijo Volkov: “Allí los tienen. En Ucrania".

En la conferencia de prensa del JIT en los Países Bajos el pasado 19 de junio, el representante actual de Malasia, Mohammed Hanafiah Bin Al Zakaria, uno de los tres procuradores generales del Ministerio del Fiscal General de Malasia, se negó a respaldar la evidencia del JIT o sus cargos contra Rusia ante el Gobierno de Malasia. "Malasia desea reiterar nuestro compromiso con el JIT de buscar justicia para las víctimas", dijo Zakaria. "El objetivo del JIT es completar las investigaciones y la recopilación de pruebas de todos los testigos con el fin de procesar a los malhechores y Malasia respeta la supremacía de la ley y el debido proceso". A la pregunta de si  Zakaria apoya las conclusiones el procurador respondió: “Parte de las conclusiones [inaudible] - no cambian nuestra postura ".

Fuente: Zero Hedge
Traducción: Eulixe.com
 

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