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ALBERTO MAESTRE, EXPERTO EN EL SÁHARA OCCIDENTAL

«Marruecos es capaz de extorsionar, manipular e incluso sobornar con tal de conseguir sus objetivos sobre el Sáhara»

Para tratar la cuestión sobre la actual agresión marroquí sobre el Sáhara es indispensable echar la vista atrás, como de costumbre. Aquí, sobre esta cuestión, además, se imbrican nexos, decisiones e intereses externos, que poco o nada tienen que ver con el pueblo saharaui, más que el mismo abandono al que han quedado relegados. Sin embargo, desde el ostracismo forzado, desde el Sáhara Occidental, la resistencia pacífica ha sido el designio y consigna preponderante que allí se ha llevado a cabo, no solo a la teórica, sino a la praxis, de forma tácita y constante. Para tratar sobre esto, presente, pasado y futuro nadie mejor que Alberto Maestre Fuentes, Doctor en Historia, Miembro del Centro de Estudios sobre el Sáhara Occidental, Miembro del Grup de Recerca en Estudis Nacionals i Politiques Culturals de la UB, corresponsal para el Diario El Minuto como experto del Sáhara Occidental, autor de Un Pueblo Abandonado y coautor de SAHARAUIDADES.
Alberto Maestre posando con su libro "Un pueblo abandonado".
Alberto Maestre posando con su libro "Un pueblo abandonado".
«Marruecos es capaz de extorsionar, manipular e incluso sobornar con tal de conseguir sus objetivos sobre el Sáhara»

Artículo original de Nueva Revolución

¿Qué es el acuerdo tripartito, que se firmó en Madrid, y porqué es crucial para entender la realidad del pueblo saharaui?

Los acuerdos tripartitos firmados entre los gobiernos de España, Marruecos y Mauritania el 14 de noviembre de 1975, en el palacio de la Zarzuela, fue una Declaración de Principios, por la cual la primera transfería la administración del Sahara Occidental a los dos restantes países.

Para ello se establecía una administración conjunta en dicho territorio hasta el abandono de España, fijado en dicha Declaración de Principios, el 28 de febrero del siguiente año. Estos acuerdos se hacían al margen de las Naciones Unidas y eran contrarios al derecho internacional que establece que una potencia administradora no puede transferir unilateralmente la administración de un Territorio No Autónomo, pues es la ONU a quien corresponde tal facultad.

España antes se había comprometido ante la ONU y el pueblo saharaui a descolonizar el territorio, cumpliendo así toda una serie de Resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas que le instaban a hacerlo. Para ello había anunciado la realización de un referéndum de autodeterminación para los primeros seis meses de 1975 y la confección de un censo.

Las presiones y chantajes de Marruecos y los intereses económicos y políticos de un sector importante español, hicieron que España no cumpliera sus compromisos como potencia administradora y optara por estos Acuerdos, conocidos también como los “Acuerdos de Madrid”, incumpliendo de forma descarada la legalidad.

Entonces, para Alberto Maestre, ¿cuál es el papel que ha jugado España estos últimos 45 años?

Oficialmente España mantiene su postura, expresada desde el día que abandonó el territorio; es decir que la descolonización del Sahara Occidental, no se finalizará hasta que su población ejercite su derecho de a la autodeterminación, de conformidad con las Resoluciones de Naciones Unidas.

La realidad es otra bien distinta. España con su actitud está ayudando de forma descarada y sin pudor alguno a Marruecos a perpetuar su ocupación del Sahara Occidental.

Con la venta de armas a Marruecos, firma de pactos comerciales que incluyen el Sahara Occidental, aceptar, cada vez más, las tesis marroquíes sobre una solución “realista” que no es otra que una autonomía del Sahara dentro de Marruecos, etc., se ve de forma clara cuál es la postura real española en este conflicto.

Como demostré durante mis investigaciones, desde un principio España, con Juan Carlos de Borbón a la cabeza, cuando se anunció la “Marcha Verde” (“Negra” para los saharauis) tuvo muy clara su postura, que no era otra que no incomodar a Marruecos y darle el territorio, sin más.

De todo ello y lo único que quería España era que su imagen no se viera perjudicada demasiado por esta traición e incumplimiento de sus obligaciones. Para ello no dudó en utilizar toda una serie de argucias. Incluso, su cuerpo diplomático en Naciones Unidas, con el embajador Jaime de Piniés a la cabeza, fue engañado por el gobierno de Madrid hasta el último momento, como el propio embajador español llegó a reconocer.

Los viajes del padre de Juan Carlos de Borbón a Marruecos antes y después de la firma de los “Acuerdos de Madrid” son una prueba clara de la ayuda mutua entre la monarquía alauita y la familia Borbón. Está claro que había que garantizar el futuro de ambas monarquías, sobre todo a la Borbón que gracias a la voluntad del dictador general Franco, le garantizaba el regreso al trono español y a todo lo que eso conllevaba, como todos sabemos y hemos “descubierto” durante estos últimos meses.

Los gobiernos españoles, sin excepción, han seguido la misma pauta de no incomodar a Marruecos, a pesar de que España sigue siendo, según informes de la ONU, potencia administradora de iure del Sahara Occidental.

Desde el Frente Polisario, sobre todo recientemente, denuncian también el abandono del Sáhara por parte de la ONU, ¿porqué y qué relación tiene con la actualidad?

La descolonización del Sahara Occidental está paralizada desde hace décadas ya que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con Francia a la cabeza que dispone de derecho a veto, paraliza cualquier avance que pueda perjudicar a Marruecos.

La misma MINURSO que debía velar y organizar el referéndum de autodeterminación carece incomprensiblemente de mecanismos para observar la situación de los derechos humanos. Además, se ha acusado a la MINURSO de colaborar de forma descarada con las autoridades de ocupación marroquíes. La geopolítica juega en el conflicto saharaui un factor clave.

A pesar de que el Sahara Occidental es uno de los 17 Territorios No Autónomos pendiente de descolonización, siendo además el de mayor extensión y poblado de todos ellos, sigue en un periodo de máxima espera hasta que se pueda ejercitar la autodeterminación.

Con la firma del alto el fuego en 1991 entre Marruecos y el Frente Polisario se acordó respetar las zonas que controlaban cada uno de ellos. Los del Polisario lo han seguido a rajatabla, Marruecos no.

El statu quo solo favorece a Marruecos y a sus aliados que se benefician sin pudor del expolio de los recursos naturales. A los saharauis evidentemente no. Llevan más de 45 años en los campamentos de refugiados o malviviendo en las zonas liberadas de la RASD o, peor aún, sufriendo en las zonas ocupadas, donde son vejados, detenidos arbitrariamente, torturados e incluso asesinados por las fuerzas de ocupación.

Y mientras tanto, ¿la ONU?, ¿Qué hace?  Nada. Incluso el Secretario General no se ha dignado a nombrar un nuevo Enviado Especial tras la dimisión del anterior, el alemán Horst Köhler, en mayo de 2019.

Con esta actitud, las Naciones Unidas, están favoreciendo de forma descarada a Marruecos en detrimento de la causa justa de los saharauis. La última Resolución del Consejo de Seguridad, aprobada el 30 de octubre pasado, además de prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2021, sin competencias en lo que respecta a la vigilancia de la situación de los DDHH, exhorta a las partes a que reanuden las negociaciones con miras a logar una solución política justa, duradera y aceptable para todos que prevea la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental.

El Frente Polisario se ha caracterizado por ser un movimiento político de resistencia pacífica, sin embargo, en la obra Un Pueblo Abandonado se expone que, actualmente, existe una divergencia entre los posicionamientos de los jóvenes y los adultos al respecto, ¿seguirá el Frente Polisario defendiendo la vía pacífica?

Cuando un pueblo que tiene garantizado por ley el ejercer su derecho de autodeterminación desde la década de los años sesenta del siglo pasado, y que después de tantos años no lo ha podido ejercer y, que, además, se encuentra en la situación que está, es normal que se exploren nuevas alternativas.

Los que creen, entre ellos los gobiernos implicados y los grandes medios de comunicación, qué por no hablar de este conflicto, los saharauis dejarán de existir y, se conformarán con la situación de refugiados permanentes, están muy equivocados.

Yo siempre he dicho que no veo a los saharauis malviviendo 45 años más en los campos de Tindouf o soportando la humillación, constante, a que se ven sometidos por parte de las fuerzas de ocupación. Está claro que todo el mundo lucha por un futuro mejor y, si además sabes que tienes la legalidad internacional de tu parte, está claro que la paciencia se agota y hay que buscar otras vías para solucionar este conflicto, que no olvidemos, es un problema de descolonización.

La estrategia del Frente Polisario, recordemos, que es el único representante legítimo del pueblo saharaui, ha sido impecable hasta el momento.

¿En este conflicto actual que rol jugarán los distintos agentes internacionales? Con esto me refiero a la prensa, los distintos países y organismos, además de España y la ONU?

Es sorprendente que, tras el ataque marroquí a los saharauis, que se manifestaban pacíficamente en el paso ilegal de Guerguerat, no hayan dado la debida cobertura. Y más los grandes medios de comunicación españoles. Recordemos que se ha iniciado una guerra que afecta a un pueblo que hasta 1975 eran españoles a todos los efectos y muchos todavía conservan sus Libros de Familia y DNI.

Evidentemente al final deberán hacerse eco de la situación de guerra que ha sido provocada, unilateralmente por Marrueco, al violar el alto el fuego.

Supongo que las Naciones Unidas intentará mediar en el conflicto a pesar de que el mismo ha sido en parte provocado por su inhibición. La Unión Africana podrá jugar un papel de primer orden puesto que Marruecos y la República Saharaui son miembros de pleno derecho de dicho organismo.

Sabemos muy bien cómo actúa Marruecos intentando manipular los sucesos para sus propios intereses. Es capaz de extorsionar, manipular e incluso sobornar con tal de conseguir sus objetivos.

Habrá que esperar a los próximos días y ver cómo reaccionan también los aliados de ambos bandos. La actitud argelina puede ser clave en el desarrollo del conflicto.

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