El Ibex 35 repartió en plena pandemia un total de 9.500 millones de euros a sus accionistas

20 de las 35 empresas más importantes de la bolsa española repartieron más de 9.500 millones de euros en dividendos a sus accionistas a pesar de la merma en sus beneficios y del riesgo de descapitalizar sus corporaciones. Casi todas ellas, además, tienen presencia en paraísos fiscales. Ocho empresas optaron en cambio por la cautela y pospusieron el reparto de ganancias. Esta es una de las conclusiones del informe anual de Oxfam Intermón sobre las empresas del Ibex 35 que indica que, a pesar de tímidos avances, todas ellas siguen contribuyendo a incrementar la desigualdad y la pobreza.  
El Ibex 35 repartió en plena pandemia un total de 9.500 millones de euros a sus accionistas

En el informe La Hora del Compromiso Oxfam Intermón vuelve a analizar cinco indicadores correspondientes a 2019: brecha salarial, brecha de género, presencia en paraísos fiscales, pago de impuestos y reparto de dividendos. Según el análisis del comportamiento previo a la llegada de la Covid 19, las empresas que más parecen contribuir a incrementar la desigualdad son Acciona, Iberdrola, Mapfre y Repsol.

Nuestro análisis muestra que la lógica del conjunto de las empresas del Ibex 35 sigue propiciando aumentos de la desigualdad, fundamentalmente por desmesuradas brechas remunerativas y por un escaso compromiso con una fiscalidad responsable - Miguel Alba, economista experto en empresas y autor del informe. 

Por sectores, las empresas energéticas son las que presentan unos resultados que apuntan más a incrementar la desigualdad, especialmente en el reparto de beneficios, al que todas las empresas del sector destinan más del 70%.  

En el otro extremo están las empresas de servicios de consumo. De hecho, sólo una de las cuatro empresas del Ibex 35 de este sector ha repartido dividendos en 2019.  

Afán cortoplacista 

En total, las 20 empresas del Ibex 35 que repartieron dividendos entregaron a sus accionistas un total de 9.558 millones de euros. La mayoría lo hizo ya en plena pandemia, y a pesar de una bajada generalizada de los beneficios en 2019. Algunas empresas, como Endesa, Ferrovial y Telefónica, repartieron más dinero del que habían ganado durante el ejercicio. Mención aparte merece Repsol, que repartió 1.434 millones entre sus accionistas a pesar de haber sufrido pérdidas milmillonarias el año pasado. En contraste, otras ocho empresas optaron por la cautela y pospusieron ese reparto: Acerinox, Aena, Arcelor Mittal, Cellnex, Indra, MasMóvil, Mediaset y Melià Hotels.  

El reparto de dividendos da la medida del compromiso de la dirección de las empresas, no ya con su personal laboral, sino con la propia empresa. Dar a los accionistas más dinero del que la empresa ha ganado supone sacrificar la fortaleza financiera de la empresa para satisfacer el apetito cortoplacista de ciertos inversores - Miguel Alba, economista experto en empresas y autor del informe.  

La presencia en paraísos fiscales registra una bajada, aunque insuficiente, y pasa de 805 filiales a 740. El informe de Oxfam Intermón destaca que, a pesar de la reducción, son casi el triple de las que había hace una década. Banco Santander, ACS y Repsol están a la cabeza en cuanto a presencia en paraísos fiscales, aunque Santander y Repsol están también entre las que más han reducido esa presencia según los últimos datos.    

En el aspecto fiscal, Oxfam Intermón constata otras mejoras, como el incremento en el número de empresas (13 de 35) que cumplen con la obligación de informar de los impuestos que pagan en cada país. Eso sí, sólo 5 llegan a pagar una proporción adecuada respecto al tipo legal medio en esos países. 

En cuanto a la remuneración a trabajadoras y trabajadores, el informe refleja una subida media del 6,3% en 2019. Sin embargo, la brecha salarial con respecto a los altos ejecutivos se mantiene prácticamente inalterable: éstos últimos han ganado 121 veces más que el sueldo medio de sus empleados y empleadas, frente a 123 el año anterior.  

“Además”, apunta Alba, “hay que señalar que, aunque las empresas del Ibex tienen sueldos mayores al promedio de nuestro país, también ejercen una fuerte presión a la baja en los salarios de proveedores, subcontratas y actividades deslocalizadas, algo que hay que tener en cuenta a la hora de analizar la foto completa”.  

La empresa con la diferencia más alta entre el sueldo máximo y medio es ACS, cuyo primer ejecutivo gana 531 veces el sueldo medio, seguido de Acciona (275 veces), e Inditex (272 veces). Las empresas con presencia del Estado en su accionariado, Aena, Bankia y Red Eléctrica, son las que registran menores diferencias.   

La brecha salarial de género sigue inamovible en el 15%, al igual que el año pasado. El sueldo medio masculino en el conjunto de empresas fue de 38.134 euros anuales, mientras que el de las mujeres fue de 32.414 euros. En cuanto a los puestos directivos, aunque ellas constituyen prácticamente la mitad (46,5%) de las plantillas, son sólo el 25,9% de las personas que ocupan las categorías más altas.  

Las empresas que presentan una mayor diferencia son Banco Santander, donde el salario medio de los hombres es 31% superior al de las mujeres, y Endesa y ACS donde esta diferencia es del 30%. En contraste, hay cinco empresas donde en promedio las mujeres ganan más que los hombres. Se trata de Meliá Hotels, Arcelor Mittal, Siemens Gamesa, Iberdrola y Acerinox. 

La Covid19 como factor corrector 

A pesar de que estos datos muestran que, antes de la Covid19, el comportamiento de las empresas del Ibex 35 seguía contribuyendo a aumentar la desigualdad, con la llegada de la pandemia muchas empresas del Ibex 35 han puesto en marcha iniciativas, en algunos casos sin contraprestación económica, para contribuir a la respuesta a la emergencia sanitaria y para amortiguar el impacto del parón económico en las personas más vulnerables: apoyo a la atención médica, distribución de material sanitario, atención a personal del sistema de salud o refuerzo de productos de primera necesidad.   

La preocupación para tratar de amortiguar los efectos en los ingresos y la situación laboral de sus trabajadores, proveedores o clientes muestra así mismo, a juicio de Oxfam Intermón, un camino a seguir para entrar en un nuevo paradigma que incorpore la dimensión social y ambiental al puro interés económico.  

En este sentido, Oxfam Intermón propone medidas concretas para que las empresas asuman ese nuevo paradigma: desde la transparencia y rendición de cuentas hasta el cuidado de los eslabones más vulnerables de sus cadenas de suministro, pasando una mayor participación de los trabajadores, el cierre de la brecha de género o la mejora de las condiciones laborales.  

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