Golpe de estado en Bolivia

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia y el comandante de la Policía Boliviana "sugieren la renuncia" de Evo Morales, primer presidente indígena de américa latina, tras una denuncia de la OEA por presuntas irregularidades en las últimas elecciones y la presión de los oligarcas del país. 
Golpe de estado en Bolivia

Bolivia vive momentos muy convulsos, con su presidente Evo Morales en paradero desconocido tras renunciar al cargo. Todo comenzó ayer domingo 10 de noviembre, cuando la Organización de Estados Americanos (OEA) llamaba a la repetición electoral en el país tras recibir los resultados preliminares de la auditoría de los comicios del pasado 20 de octubre, asegurando que la primera ronda de las elecciones bolivianas tenía que ser "anulada". Estados Unidos ya ha pedido a la OEA que envíe una misión al país andino para velar por que las elecciones sean "libres y justas".
 

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Al mismo tiempo, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, Williams Kaliman, y el comandante de la Policía Boliviana, Yuri Calderón, pedían la renuncia de Evo como única medida viable para sacar a Bolivia de la crisis social y de orden público: “Después de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”. 

Evo Morales, escondido según parece en una zona cocalera del centro del país, denunció públicamente que la policía sublevada intenta detenerlo con una orden de detención ilegal:

A pesar de la situación, la Policía de Bolivia ha negado que haya orden de arresto contra Morales: "Quiero hacer conocer a la población boliviana que no existe orden de aprehensión alguna contra funcionarios del Estado como Evo Morales y los ministros de su gabinete", dijo Yuri Calderón.

Mi pecado es ser dirigente sindical, es ser indígena. Mi pecado es tal vez ser cocalero, lo que grupos intentaron condenar - Evo Morales

La enorme división que se vive en toda sudamérica (y en el mundo) se hace patente al leer las reacciones acerca de lo acontecido. Para algunos es una situación "lógica" tras el supuesto fraude electoral de Evo Morales. Para otros es claramente un golpe de estado:

En Bolivia se ha consumado un golpe de Estado. Es un golpe perpetrado contra el presidente Evo Morales, que había convocado a un nuevo proceso electoral - Alberto Fernandez, presidente electo de Argentina.

En Bolivia hay una operación militar en curso, la rechazamos,es similar a aquellos trágicos hechos que ensangrentaron nuestra América Latina el siglo pasado - Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de México.

Situación convulsa

Como es lógico, la situación en Bolivia es muy preocupante debido a la polarización de la sociedad entre los defensores de Evo y sus detractores. Momentos después de la renuncia, los actos de vandalismo comenzaron en diversas zonas del país.Incluso un grupo de encapuchados llegó a tomar la embajada de Venezuela en Bolivia, aprovechando que la policía se había amotinado, dejando de actuar en las protestas y disturbios como medida de presión contra Evo Morales. Durante su mandato, Evo tomó medidas que no gustaron nada al cuerpo de Policía, como la de quitar a la institución policial algunas atribuciones, y prefirió apoyarse en las fuerzas armadas, aunque estas tampoco lo han apoyado.  

Ante esta escalada de violencia, Evo Morales ha preferido renunciar al cargo:

Estoy renunciando para que mis hermanas y hermanos, dirigentes, autoridades, del Movimiento al Socialismo, no sean hostigados, perseguidos, amenazados. Lamento mucho este golpe cívico. 

A pesar de ello, los asaltos a domicilios y edificios públicos no han cesado. Incluso las Juntas Vecinales del Alto han llamado a “conformar comités de autodefensa, bloqueos, movilización permanente y contundente, en diferentes sectores de la sede de Gobierno”, declarándose en “en cuartel general en defensa de la democracia”. 

 

 

 

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