"Las decisiones y las medidas contundentes han llegado demasiado tarde"

A día de hoy, el Estado español se encuentra entre los más damnificados por el Covid-19. Las muertes y los contagios se extienden con rapidez y los trabajadores de la sanidad trabajan a contrarreloj bajo una presión inimaginable en un sistema que se está desbordando. Mientras tanto, son numerosas las informaciones poco contrastadas o falsas que inundan nuestros teléfonos móviles y redes sociales. Por esta razón, creemos que es de vital importancia contar de primera mano lo que está ocurriendo, y para ello hemos entrevistado a un doctor que trabaja en el área de Bilbo, experto y buen conocedor del sistema sanitario. Por decisión personal ha preferido que no publiquemos su nombre. 

"Las decisiones y las medidas contundentes han llegado demasiado tarde"

¿Cómo definirías la situación actual en la Comunidad Autónoma Vasca?

A día de hoy (19/03/2020), Araba y concretamente la ciudad de Vitoria siguen siendo los puntos más calientes de la pandemia en la CAV con 621 casos confirmados. El resto de provincias aparentan una situación más esperanzadora con 393 casos en Bizkaia y 176 en Gipuzkoa, pero es probable que esto último sea lo dicho, una mera apariencia. Las gráficas de Gipuzkoa y Bizkaia muestran una tendencia muy similar a la registrada en Araba por lo que se puede predecir que en los siguientes días y semanas el número de casos aumentará considerablemente también en estas dos provincias.

Todo esto sin olvidar que, hasta ahora, el test de detección del virus se está realizando únicamente a los pacientes con criterios de gravedad. Por lo que en cuanto se ponga en marcha la nueva directriz de realizar el test de detección a la mayor cantidad de casos sospechosos posibles, el número de casos infectados aumentará mucho.

¿Cómo es la situación en Araba?

Por lo que he podido saber de compañeros que trabajan en hospitales y centros de salud de Araba la situación de momento no ha sobrepasado la capacidad de asistencia. Aunque eso sí, se han tenido que tomar medidas especiales para hacer frente a la situación y los estándares de calidad no se están pudiendo mantener, exponiendo así a los profesionales a mayor riesgo de contagio. Muchos compañeros están trabajando doblando turnos y hay habitaciones y secciones del hospital que se están convirtiendo en UCIs improvisadas

También se está formando a profesionales de otras especialidades para que puedan colaborar con los trabajadores de la UCI si éstas llegan a colapsarse o para suplir al personal que tenga que cumplir una cuarentena en caso de dar positivo por el virus.

Además, la falta de material se está convirtiendo en un problema. Se ha empezado a utilizar mascarillas quirúrgicas normales para atender a los pacientes, incluso a los positivos. Se han reservado las mascarillas FFP2 y FFP3 (que son las recomendadas) para los médicos que van a hacer procedimientos como la intubación o que van a tener un contacto realmente estrecho con el paciente. También faltan trajes de protección y se está recomendando a los trabajadores que reutilicen los equipos de protección que son de un sólo uso. 

¿Y en las demás provincias?

En los hospitales de Bizkaia y Gipuzkoa están intentando prepararse para el incremento de casos que se espera para los siguientes días y semanas. Se está formando a médicos para que puedan ayudar si la UCI se colapsara o si hiciera falta manejar a los pacientes graves en la planta. 

En Gipuzkoa, los casos están creciendo de manera paulatina en los últimos días con un acumulado de 176 casos. Se están preparando protocolos de actuación para el aumento de casos esperado para los siguientes días y semanas, aunque se echan de menos protocolos centralizados y directrices más claras.

En las últimas 24 horas los casos en Bizkaia dieron un salto importante con 95 nuevos casos, el mayor aumento de casos registrado en un día en esta provincia. En Bizkaia se ha registrado el primer fallecimiento entre el personal sanitario, una enfermera de 52 años.

En general, en la CAV la situación no ha llegado a desbordarse a día de hoy. Veremos qué ocurre los siguientes días y semanas si el número de casos aumenta como predicen las estadísticas. 

¿Qué criterios médicos se siguen si en un momento no se dispone de recursos necesarios para hacer frente a la llegada de enfermos? ¿Se clasifica a los enfermos?

Si en algún momento no se disponen de recursos suficientes para tratar de manera óptima a todos los pacientes, por ejemplo si no se dispone de respiradores para todos, se sigue la medicina de triaje, es decir, se prioriza los casos que tienen mayor probabilidad de éxito. Es el mismo sistema que se sigue en casos de accidentes u otros desastres.

Los enfermos se clasifican en función de sus patologías previas y se decide si son aptos o no para ser trasladados a la UCI en caso de que la sintomatología se complique. Esto no es algo nuevo ya que se hace con todos los pacientes en el ámbito hospitalario. 

El problema es que la situación actual puede llegar a colapsar en gran medida los hospitales y hacer que pacientes considerados como aptos para la UCI en una situación normal se conviertan en no aptos debido a no tener suficiente equipamiento o personal para atender a todos, pudiendo esto afectar a pacientes infectados de SARS-Cov2 [Covid-19] o a pacientes con otras enfermedades.

¿Cómo valoras la gestión de la crisis hasta el día de hoy en la CAV? 

Antes de todo hay que decir que la gestión de un evento de esta magnitud es muy complicada ya que supone tomar decisiones muy drásticas y arriesgadas sin disponer de tiempo para la reflexión. 

Dicho esto, mi opinión es que la gestión no se ha hecho de manera óptima. Las decisiones se han tomado tarde y no han sido todo lo contundentes que debían ser (las imágenes del metro de Bilbao lleno de gente el día siguiente de decretar el aislamiento en los domicilios es un ejemplo de ello). Hemos tenido información constante proveniente de China y los datos eran lo suficientemente claros como para haber tomado medidas antes. Eso sin contar con las advertencias de epidemiólogos que mediante diferentes modelos estadísticos adelantaban la magnitud que el problema podía adquirir.

Por otra parte, Osakidetza decidió dejar de hacer los test de diagnóstico a los pacientes con sintomatología leve y realizarlos únicamente a pacientes ingresados y que cumplían ciertos criterios de gravedad (a pesar de que la OMS recomendó desde un inicio hacer el test a todos los casos sospechosos). Para poder llevar a cabo un confinamiento efectivo se han de conocer los casos positivos para poder realizar las cuarentenas de manera correcta (no salir ni siquiera para trabajar) y evitar así la propagación del virus. La decisión de no hacer el test a todos los sospechosos se ha tomado por falta de material y tiempo de los laboratorios y parece que ahora se quiere corregir la situación volviendo a hacer más test diagnósticos.        

¿Y en el resto del Estado?

La gestión ha sido bastante similar en todo el Estado, tanto en las medidas que se han tomado como en el tiempo que se ha tardado en tomar las decisiones. Sorprende la tardanza en la decisión de tomar medidas drásticas, sobre todo teniendo en cuenta lo que está ocurriendo en Italia (cuyas gráficas son similares a las nuestras, sólo que con unos días de diferencia). Esperemos que la situación no se desborde tanto aquí, porque lo que está ocurriendo en el norte de Italia es una verdadera tragedia. De hecho, Italia es ya el país del mundo con más muertos por Covid-19 con 3405 fallecidos.

Hay que destacar la situación excepcional de Madrid, ya que alberga entorno al 50% de todos los casos del país. En esta ciudad los hospitales ya están colapsados y se han trasladado pacientes a hoteles para descongestionar los centros sanitarios. Si el número de contagiados no empieza a controlarse pronto las UCIs de esta ciudad se verán sin medios suficientes para atender a todos los pacientes (preocupa especialmente la falta de respiradores).

En Madrid la posibilidad de colapso es real y por eso se ha decidido contratar a médicos en fase de especialización e incluso contactar con médicos jubilados para reforzar los equipos asistenciales y organizativos.

¿Se podría haber evitado o controlado antes la propagación del Covid-19?

Ahora parece evidente que las decisiones y las medidas contundentes han llegado demasiado tarde. Una vez que todo vuelva a la normalidad tendremos tiempo para analizar las diferentes estrategias tomadas y de evaluar cuál o cuáles han dado los mejores resultados. 

La manera en la que Corea del Sur ha gestionado esta crisis parece mostrar que la actuación temprana y contundente ofrece mejores resultados que las actuaciones realizadas hasta el momento en Europa. De todas formas me parece que es demasiado pronto para sacar conclusiones.

¿Alguna cosa más que te gustaría añadir? 

Puedo entender que a la gente se le esté haciendo muy difícil estar en casa durante tanto tiempo y habrá mucha gente que opina que estas medidas no están justificadas por un virus que “no deja de ser como una gripe”. 

El SARS-Cov2 [Covid-19] produce síntomas parecidos a los del virus de la gripe pero tiene diferencias importantes. Es más contagiosa y la letalidad del virus parece unas 3-5 veces mayor (aún no disponemos datos definitivos de la mortalidad). Esto sin obviar que disponemos de una vacuna para la gripe, cosa que no tenemos para el nuevo patógeno. 

Otra diferencia es que los pacientes afectos por el Covid-19 son pacientes “extra” que sobrepasan la planificación de los sistemas sanitarios y con los que no se contaba. Los sistemas sanitarios ya llegan al borde del colapso en la temporada de la gripe estacional. Si no se frenara la curva de contagiados, el número de pacientes en los hospitales colapsaría del todo el sistema de salud, cosa que ya está ocurriendo en Italia a pesar de haber tomado las medidas de aislamiento. Si el sistema de salud colapsara, todos los usuarios sufrirían las consecuencias, no únicamente los contagiados por el nuevo virus.

Nota del autor: el entrevistado nos ha pedido que no revelemos ni su lugar de trabajo específico ni su nombre.

 

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