ENTREVISTA

La crisis del vertedero de Zaldibar, crónica de una tragedia silenciada (Cap. II)

EULIXE ha tenido la oportunidad de entrevistar a un técnico en gestión de residuos, experto en la materia y buen conocedor de la realidad tanto política como jurídica alrededor de este tema. Debido a las posibles repercusiones que pueda tener por el mero hecho de transmitir públicamente su opinión, nos ha pedido que ocultemos su identidad. Estas son sus palabras. Este es su testimonio.

La crisis del vertedero de Zaldibar, crónica de una tragedia silenciada (Cap. II)

Entrevista

¿Qué irregularidades se registraron en el caso de Verter Recycling 2002?

Pues varias. Me gustaría ir punto por punto si te parece bien.

-Primer punto: el sellado

Según la ley, no puedes tener más de una hectárea sin sellar en un vertedero. En el caso de Verter, la empresa no selló nada, todo estaba a la intemperie. Curiosamente, en todos los demás casos [haciendo referencia a los demás vertederos], la AAI [Autorización Ambiental Integrada] marca varios límites relacionados con la topografía, el canal perimetral, lixiviados, plan de vigilancia ambiental.... pero a Verter Recycling no. No cumplió con lo único que le marcaba la AAI, es decir, con el sellado.

Aquí hay un problema relacionado con la AAI de Verter. El vertedero tiene un segundo AAI, que es posterior. En el primer AAI, el Gobierno Vasco le dio carta blanca a la empresa. En el segundo no lo sabemos, porque no es público. ¿Porqué no es público? Esta es una pregunta muy importante.

¿Porqué no cumplieron con el requisito del sellado? Pues por la siguiente razón: el tratamiento de los lixiviados no era adecuado. Si los niveles de lixiviados que hay que analizar periódicamente te dan unos niveles altos de ciertas substancias, a la empresa le conviene que entre agua para que se diluyan. Entonces, si lo sellas, entra poca agua. Por esta razón no sellaron nada, para que se diluyera.

-Segundo punto: el registro IKS-eeM

Cuando se produjo el derrumbe, salió a la luz que ahí había residuos de todo tipo. Han aparecido, por ejemplo, un par de conductores afirmando que en el vertedero arrojaron residuos de todo tipo. Había amianto que no estaba clasificado en celdas individualizadas como debería estar, si no que estaba mezclado con las demás cosas; se tiraban muebles; escombros; residuos orgánicos, entre ellos una partida de pescado en putrefacción... por eso hay metano y ocurren los incendios.

En la comunidad Autónoma Vasca, cuando se efectúa cualquier transporte de residuos, tanto el emisor como el receptor de esos residuos están obligados a cumplimentar una documentación en un programa concreto del Gobierno Vasco que se llama IKS-eeM. Aunque los residuos no sean peligrosos, y sobre todo si son peligrosos, en el IKS hay que notificar el viaje de todos los residuos. Si en el IKS-eeM escribes una fecha concreta, están registrados los datos del emisor como del receptor, que tipo de residuo es, el código LER (Lista Europea de Residuos) y aparte, el día en que se hará el transporte, el camión que se utilizará y su matrícula y los datos del conductor.

En el caso de los residuos peligrosos, de antemano hay que hacer una notificación de traslado. Después de hacerlo, hay que hacer el documento de seguimiento y control. Son dos documentos. Para eso, antes de nada, el receptor de los residuos tiene que proporcionarte un documento de aceptación.

Por ejemplo, para que se entienda bien. Imagínate que dispones de un vertedero y que yo quiero llevar plástico a ese vertedero. Primero, tendría que enviarte una solicitud de admisión, explicando que quiero llevar ese residuo a ese vertedero. Te mando el documento a ti y al Gobierno Vasco, porque es su programa. El Gobierno Vasco recibe en cada momento una copia de cada solicitud. El Gobierno Vasco sabe que yo te he pedido a ti que me admitas una carga de plástico. Tú me aceptas la solicitud de admisión. Si fuera peligroso tendría que realizar también una notificación de traslado y de seguimiento y control. Y yo, cuando llego a tu vertedero, tengo que presentar toda la documentación. Si la policía, por ejemplo, para el camión en cualquier control de carretera, el conductor tiene que presentar esa documentación también.

El Gobierno Vasco sabe en todo momento en que día y que residuo entra en cada vertedero. En Verter también, o ¿no hacían el IKS-eeM? En el caso de que no lo hicieran el hecho sería muy grave. Si han hecho el IKS-eeM, el Gobierno Vasco tiene la lista de lo que ha entrado cada día. Si en el vertedero de Zaldibar han metido de todo y sin ningún tipo de control quiere decir que no han hecho el IKS-eeM, probablemente. Pero eso el Gobierno Vasco lo sabe. Si has metido no sé cuantas toneladas y en el IKS-eeM tienes justificada la mitad, el Gobierno Vasco sabe que la empresa no estás cumpliendo la ley. ¿Porque a Verter se le permite no cumplir la ley y a otros se les comprueba todo al milímetro? El Gobierno Vasco debería tener el registro de todo lo que ha entrado en ese vertedero, de todo. Si no lo tiene es por su incompetencia. Y si lo tiene que lo haga público. Tenemos el derecho de saber lo que entra en cada vertedero.

-Tercer punto: la topografía.

Un vertedero tiene que tener sus medidas topográficas. Tiene que tener elementos que marquen su extensión, inclinómetros... y una empresa topográfica tiene que visitar el lugar para comprobar si se dan movimientos y de qué tipo, la estabilidad que tiene etc.

Hay por ahí ciertos rumores que afirman que el vertedero no disponía de inclinómetros. Sería una cosa que no me extrañaría, ya que se ha demostrado que no llevaba a cabo el proceso de sellado y que no dispone de tubos que permitan la salida del metano.

Si el vertedero no disponía de inclinómetros, ¿qué tipo de control topográfico a llevado el vertedero de sus movimientos a lo largo de su historia? ¿El Gobierno Vasco que tipo de registros topográficos tiene de ese vertedero? ¿Por qué no hace público el Gobierno Vasco todos los informes de topografía de ese vertedero, si afirma que en el último informe no se registró ningún problema de estabilidad?  En septiembre todo estaba bien en ese vertedero, afirman. Muy bien, sacad el informe de septiembre. ¿Por qué no lo sacan? Si se hizo el informe, ¿cómo se hizo el control si no disponían de ningún inclinómetro? Aquí está la cuestión.

Hay ciertos datos que deberían ser públicos. Y no lo son. Ya sea porque no existen o porque están mintiendo. En ambos casos, estaríamos hablando de una grave negligencia por parte del Gobierno Vasco.

 

 

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