Una catalana en New York: «Prefieren que la gente muera antes de que la ciudad siga cerrada»

En esta ocasión, y con el objetivo de indagar sobre lo que está ocurriendo en el actual epicentro de la pandemia mundial, EULIXE ha tenido la oportunidad de entrevistar a Carmen Eguiguren, afincada en Nueva York desde 2014. Este es su testimonio sobre cómo se está viviendo la crisis del coronavirus en pleno corazón del capitalismo.

Carmen Eguiguren
Carmen Eguiguren
Una catalana en New York: «Prefieren que la gente muera antes de que la ciudad siga cerrada»

¿A día de hoy, cual es la situación en Nueva York?

La situación varía mucho. Concretamente en mi barrio, hay más gente en la calle que antes de que estallara la crisis. Los niños están en casa, ya que los colegios están cerrados, y los padres los sacan a dar una vuelta. Hay gente en la calle todo el rato. Se ven cosas extrañas también. Hay personas que van con gafas y tubos de buceo, por ejemplo.

En teoría, hay un toque de queda a las ocho de la tarde, es decir, que a partir de esta hora deberías estar en casa, pero seguir, seguir…no se sigue. En los barrios más peligrosos, la policía emite mensajes como «por favor quédense en casa» constantemente utilizando megáfonos, pero en mi barrio, que se podría considerar como un poco pijo, no hay nadie en absoluto. Veo a la policía porque cerca de mi casa hay una comisaría, nada más.

En otros barrios la situación es distinta. Hay gente de mi universidad, concretamente una amiga mía, que no puede salir de su casa ni para hacer la compra porque la droga a inundado las calles de su barrio (Hell’s Kitchen - Manhattan) y se ha vuelto peligroso.

La mayoría de los comercios y bares están abiertos, pero en modo envío o recogida. Tienes la opción de pedirles que te lleven a casa lo que has comprado o lo pides online y vas a recoger. Se está potenciando el consumo desde casa.

 

IMG-20200404-WA0001

carmen 2

Fotografías proporcionadas por Carmen Eguiguren

¿Cómo estás viviendo esta situación?

Yo lo llevo bien. No estoy muy agobiada, porque a decir verdad nunca me han agobiado este tipo de cosas. Si me toca me toca, y no hay más. Pero la mayoría de mis amigos están muy agobiados. Están paranoicos desde mucho antes de que nos pusiéramos en confinamiento.

El agobio en mi caso se explica por el hecho de que veo constantemente gente en la calle, ya que está haciendo caso poca gente, y empiezo a pensar que yo soy la tonta por estar encerrada en casa si tomar ni un poco de aire. Ni he ido a comprar.

Me confiné porque mi universidad se cerró. Debido a esto, me quedé sin trabajo también y ya no tenía ninguna necesidad real de salir teniendo en cuenta la situación. Ya que no tengo que salir, no vamos a salir innecesariamente, pensé.

Por otro lado, me gustaría subrayar que se oye de todo. Por ejemplo, antes de ayer me llegó un video donde se defendía que la crisis del coronavirus ha sido provocada por la implementación del 5G. Es alucinante tener que escuchar semejantes cosas. Están circulando muchas teorías de este tipo, sobre todo vía Instagram.

Cómo es sabido, Nueva York es el principal foco de la enfermedad en Estados Unidos y a nivel mundial ¿Qué medidas se adoptaron antes de que estallara la crisis?

Antes de que estallara la crisis no se tomó casi ninguna medida. Las que se adoptaron fueron por iniciativa privada en su mayoría. Por ejemplo, las primeras universidades que se cerraron son privadas. Luego empezaron con todo el tema de los extranjeros y la gente que estuvo fuera. Algunos Erasmus que estuvieron en Italia fueron puestos en cuarentena en un campamento militar y evacuaron también una universidad pública, por poner un ejemplo.

Las infraestructuras públicas esperaron todo lo que pudieron. Por ejemplo, mi universidad que es pública cerró, pero hay muchas universidades públicas que han estado abiertas hasta hace poco y las escuelas (ESO, Bachiller) tardaron bastante más que las universidades en cerrar.

¿Una vez que ha estallado la crisis, qué medidas se están tomando?

El 20 de marzo, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó el confinamiento de toda la población del estado de Nueva York. Pero aparte de ese hecho, yo no he notado nada especial. Pero bueno, hay cosas. Por ejemplo, en Central Park han puesto un hospital de campaña. Las morgues están llenas y tienen camiones refrigerados para almacenar cadáveres. Y ya. Y, bueno, la presencia policial y los avisos que transmiten por megafonía y el toque de queda a partir de las ocho de la tarde.

¿Está la ciudad de Nueva York preparada para hacer frente a una epidemia de tal magnitud?

Si sacaran al cuerpo militar si, si no, no. La gente no hace caso a las autoridades, y tampoco hay un estricto control. Desde el punto de vista económico, no quieren mantener cerrada la ciudad. Están hablando de abrirla ya este mes. Prefieren que la gente muera debido a la enfermedad que seguir paralizando la ciudad. Si quisieran pararla realmente, cerrarían el metro.

Algunos colegios públicos tienen la intención de abrir después de Semana Santa. Ahora todos están cerrados, desde el de 16 de marzo, concretamente. Se baraja el 20 de abril como la fecha de inicio, según el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York. No obstante, no sé hasta qué punto será esto así a nivel general. Una vecina mía es profesora y en su caso el colegio se mantendrá cerrado.

A nivel general, lo que está pasando se asemeja a lo ocurrido en Nueva Orleans en 2005, cuando el Huracán Katrina golpeó la ciudad. Se observa la misma desprotección, sobre todo si hablamos de las personas más vulnerables. Mucha gente que dispone de medios se ha ido, por ejemplo. En mi caso particular, muchos profesores han abandonado la ciudad y se han ido a pueblos más pequeños, fuera del estado etc.

A nosotros, mientras, nos mandan alertas por el móvil. Mira, justamente me ha llegado uno ahora mismo y pone lo siguiente: «Atención a todos los trabajadores médicos. Nueva York está buscando gente con licencia para trabajar. Abra esta página web». Aquí hay un sistema que lo puedes instalar en tu celular y te manda alertas de todo tipo: si desaparece un niño, por ejemplo, recibes una alerta o te envía avisos por nieve y tormentas etc. Hace un par de meses, Trump dijo lo siguiente: «esta es una prueba, estamos viendo cuanta gente recibe estos mensajes». Todos los móviles vienen con esta opción. Una vez que entras al país empiezas a recibir las alarmas.

Por otro lado, está el tema sanitario. Puedes ir al hospital y es verdad que, legalmente, te tienen que atender, aunque no dispongas de un seguro médico. Pero si no lo tienes, debes pagar una factura exorbitante. Y si no lo puedes pagar, te embargan tus propiedades etc. Además, a veces, si el hospital estima que tiene “muchos pacientes” puedes quedarte en la última posición de la cola.  Por ejemplo, solo el test del coronavirus cuesta 3.000 dólares en Nueva York. Hay mucha gente que está infectada y que no dispone de seguro médico. Muchos deciden no ir al hospital, por el hecho de que pierden mucho dinero. Por esta razón, seguramente, el número real de infectados es mucho mayor, ya que la única opción que tienen es pasar la enfermedad en casa.

IMG-20200404-WA0005

Fotografía proporcionada por Carmen Eguiguren

Comentarios