Ciencia VS Intolerancia y manipulación

Más de 1.700 investigadores (y subiendo) han firmado en las últimas horas un manifiesto en contra del "falseamiento y manipulación" de Vox para imponer su "agenda de intolerancia" a través de "una estrategia calculada, sistemática y recurrente" 

Ciencia VS Intolerancia y manipulación

Parece mentira que las viejas y básicas trampas del fascismo hayan vuelto a calar en nuestra sociedad en pleno 2019. Ante este auge de la xenofobia y el populismo demagógico, la ciencia y la cultura han dicho basta. Más de 1700 científicos e investigadores sociales de diversas universidades han firmado un manifiesto en el que ponen de manifiesto su total rechazo a la manipulación premeditada y recurrente de Vox para obtener beneficio político, haciendo hincapié en que hayan hecho uso de estudios sociológicos para “establecer supuestas relaciones de causa-efecto entre inmigración ilegal y delincuencia urbana”, así como el coste de las autonomías en España.

Los firmantes aseguran que el partido de extrema derecha ha apelado a fuentes estadísticas e informes sociológicos con la intención de relacionar la inmigración ilegal con la delincuencia urbana o las violaciones en grupo sin ninguna base, construyendo así "propuestas políticas que implican la criminalización y expulsión de los inmigrantes, el desmantelamiento de las políticas de igualdad, la negación de la violencia de género, la limitación del autogobierno y del Estado de las Autonomías o la ilegalización de ideas y partidos políticos". 

El texto también hace mención a los medios de comunicación, a los que recuerda su "obligación profesional" de contrastar las afirmaciones de "políticos y opinadores" cuando se basan, "supuestamente, en datos, estudios o investigaciones sociales".

Aquí os dejamos el manifiesto completo. No tiene desperdicio:

VOX y las Ciencias Sociales


Desde su aparición en la esfera pública española en 2013, y muy especialmente durante el transcurso de las recientes campañas electorales, los dirigentes de VOX han construído una parte importante de su argumentario político a través del falseamiento y la manipulación de datos e informaciones diversas. Apelando a fuentes estadísticas e informes sociológicos han pretendido establecer supuestas relaciones de causa-efecto entre inmigración ilegal y delincuencia urbana, población extranjera y violaciones en grupo, o el coste del funcionamiento del Estado de las Autonomías. Sobre esas argumentaciones han construido propuestas políticas que implican la criminalización y expulsión de los inmigrantes, el desmantelamiento de las políticas de igualdad, la negación de la violencia de género, la limitación del autogobierno y del Estado de las Autonomías o la ilegalización de ideas y partidos políticos. 

Una y otra vez periodistas, analistas y científicos sociales han demostrado que el uso que VOX hace de datos e informaciones es, en el mejor de los casos, erróneo, cuando no directamente ejercicios de descontextualización intencionada, manipulación y falseamiento.

La estrategia de VOX de revestir con datos supuestamente objetivos y contrastados lo que es simplemente una agenda ideológica de nacionalismo extremo basado en la intolerancia, el racismo y la xenofobia, no solo atenta, desprestigia y tergiversa el trabajo de miles de investigadores sociales, sino que deteriora las bases de nuestra convivencia mediante el recurso insistente a la mentira y la distorsión de los datos existentes

Sin duda, otros partidos y quienes intervienen en la esfera pública son en ocasiones poco cautelosos con la presentación o interpretación de datos y resultados de la investigación social. El caso de VOX merece una referencia aparte porque es una estrategia calculada, sistemática y recurrente que parece imparable en estos momentos.

Aprovechamos para enfatizar la obligación profesional de periodistas e informadores de los diversos medios de comunicación de contrastar las afirmaciones que políticos y opinadores vierten basándose, supuestamente, en datos, estudios o investigaciones sociales. Una forma de hacerlo es contrastarlas con los autores de los estudios y con otros especialistas en las materias a las que se refieren las afirmaciones.

Por todo ello, los abajo firmantes, científicos sociales de universidades y organismos de investigación, nos unimos para hacer constar que muchas de las afirmaciones y consignas de VOX (y especialmente las más recientes) no se fundamentan en estudios que hayan sido analizados siguiendo principios y procedimientos elementales de la investigación científico-social, dando así pie a interpretaciones y extrapolaciones falsas y exageradas, que en nada se asemejan a los problemas y realidades que nos rodean.

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